La Margarita se reinventa en Colombia: Tequila y Mezcal marcan nueva tendencia en coctelería
El Día Internacional de la Margarita, celebrado cada 22 de febrero, ha adquirido un significado especial en Colombia durante 2026. Esta fecha ya no solo rinde homenaje a la receta tradicional compuesta por tequila, licor de naranja y limón, sino que consolida una profunda transformación en la forma en que los colombianos consumen destilados de agave.
De cóctel festivo a herramienta gastronómica
Según datos de Pernod Ricard, la Margarita ha dejado de ser simplemente una bebida festiva para convertirse en una auténtica herramienta de exploración gastronómica y de origen. Este cambio refleja una evolución significativa en la cultura de consumo de cócteles en el país, donde los bebedores buscan experiencias más complejas y auténticas.
Nuevas complejidades en la preparación
Aunque tradicionalmente se elabora con tequila, la Margarita está integrando nuevas capas de complejidad mediante el uso de otros destilados de agave:
- Tequila 100% Agave: Marcas como Altos, producido en Los Altos de Jalisco con métodos tradicionales de cocción lenta, son preferidas para la coctelería clásica por sus notas cítricas y herbales distintivas.
- Mezcal Artesanal: El uso de mezcales como Ojo de Tigre aporta perfiles ahumados y una mayor intensidad aromática, transformando la experiencia refrescante tradicional en una más compleja y sofisticada.
Es importante destacar que el tequila contiene menos azúcares que otros cócteles, lo que lo convierte en una opción más saludable para quienes disfrutan de bebidas espirituosas.
Interés creciente en los procesos de producción
El auge de este cóctel ha despertado un interés notable entre los consumidores colombianos por los procesos de producción del agave. Aspectos como la cocción, molienda y fermentación del agave ahora forman parte del diálogo entre bartenders y clientes, reflejando una mayor conciencia sobre lo que se consume.
Esta evolución se alinea perfectamente con tendencias globales de transparencia y sostenibilidad en la industria de bebidas. Los consumidores valoran cada vez más el cultivo en altura y las técnicas artesanales que garantizan la calidad del producto final, buscando no solo sabor sino también autenticidad y responsabilidad en la producción.
La transformación de la Margarita en Colombia representa un caso emblemático de cómo las tradiciones internacionales pueden adaptarse y evolucionar en el contexto local, incorporando elementos de sofisticación y conocimiento que enriquecen la experiencia del consumidor.