L’s: el gusto de lo familiar
El restaurante Lina’s, un clásico de Bogotá desde 1996, se ha transformado en L’s, una versión más fresca y local que conserva su espíritu acogedor. La apuesta es una cocina más propia, con ingredientes de la huerta y recetas familiares.
Se definen como un lugar que cree en el sabor único y perfecto de lo natural; por ello no cocinan con conservantes. La nueva etapa comenzó en enero de 2026, tras un año de transición.
Historia y evolución
En 1996, Pilar Amador, Eliana Amador Torres y Pilar Venegas abrieron un restaurante de sándwiches en la calle 82, en el perímetro del centro comercial Andino, en la zona Rosa de Bogotá. El concepto original nació en París en 1987, creado por Lina Ghosn, y llegó a Colombia como franquicia, siendo el primer local de la marca en Latinoamérica.
Treinta años después, las socias decidieron emanciparse de la casa matriz francesa, manteniendo buenas relaciones. El cambio de nombre a L’s simboliza una contracción deliberada: “El mismo Lina’s, pero con menos letras”, conservando la memoria afectiva del lugar.
Renovación y nuevos aires
La renovación incluyó iluminación más cálida, maderas contrastantes, muebles clásicos y lámparas contemporáneas. El menú se desplazó hacia ingredientes locales, como los de la huerta propia en Tenjo, y recetas familiares. “¡Nos ‘colombianizamos’!”, afirma Eliana Amador Torres.
La apuesta por el relevo generacional también se refleja en una carta más ligera, con cocteles y sodas, para atraer a un público más joven sin perder a los clientes de siempre.
Continuidad y tradición
Durante las obras, el restaurante operó en la terraza, ofreciendo servicio para llevar y a domicilio, manteniendo el contacto con los clientes y el empleo de los trabajadores, algunos con más de 15 años en el local. Elementos icónicos como la gran vitrina y los platos exhibidos se conservaron para mantener la conexión emocional.
Oferta gastronómica
L’s ofrece opciones para todo tipo de comensales. De lunes a viernes, ejecutivos y empresarios disfrutan de almuerzos ligeros como ensaladas, sopas, pastas y sándwiches gourmet. Un ejemplo es el sándwich de salmón ahumado y aguacate con salsa L’s, acompañado de lechuga, tomate y panes artesanales (baguette, ciabatta, masa madre, sin gluten).
Los clásicos como el grilled cheese, papas chip frescas y sándwich de pavo siguen vigentes. Una fórmula popular es la combinación de medio sándwich, sopa y media ensalada, con precios entre 24.000 y 29.000 pesos.
Los fines de semana, el desayuno y brunch son protagonistas, con platos como chilaquiles con pollo (inspirados en México), huevos benedictinos con salmón, croque-madame y pancakes L’s. Abren desde las 7:30 a.m., y el brunch se extiende todo el día los fines de semana.
Los sándwiches y ensaladas oscilan entre 20.000 y 56.000 pesos. Las bebidas calientes van de 4.000 a 13.000 pesos; las frías, de 5.900 a 17.000; y los cocteles, alrededor de 30.000 pesos.
Postres y cajas para grupos
Los postres, como pavlova, crepes de arequipe, volcán de chocolate, pecan pie, chocoflán, cheesecake y brownie, se han vuelto populares para celebraciones. Las Cajas L’s, con seis sándwiches gourmet cortados en cuatro porciones cada uno, tienen precios entre 182.000 y 222.000 pesos.
En L’s, aunque el exterior cambió, los pilares gastronómicos y culturales permanecen: transparencia y una relación directa con lo que llega a la mesa. Treinta años de servicio y un mismo hilo: comensales de todas las edades han crecido con la casa, haciendo suya esta mesa.



