La Noche del Río celebra 20 años como ritual cultural del Carnaval de Barranquilla
Noche del Río: 20 años de música y tradición en Carnaval

La Noche del Río celebra dos décadas de música y tradición en el Carnaval de Barranquilla

En el corazón del Carnaval de Barranquilla, una noche especial destaca por su profundo significado simbólico y su conexión con la memoria colectiva del país. La Noche del Río, el encuentro cultural que rinde homenaje a las músicas, saberes y tradiciones nacidas en las aguas del río Magdalena, celebra en 2026 su vigésimo aniversario como uno de los escenarios más importantes para la preservación y difusión de las expresiones musicales tradicionales del Caribe colombiano.

Un ritual que une comunidades y artistas

Creada en 2006 por la Corporación Luis Eduardo Nieto Arteta (CLENA), esta iniciativa nació con el propósito de visibilizar las manifestaciones culturales de los pueblos que históricamente han habitado las riberas del Magdalena y sus afluentes. A lo largo de dos décadas, se ha consolidado como una plataforma esencial para géneros como el bullerengue, la cumbia, el chandé, la tambora y el son de negro, ritmos que no solo definen una identidad musical, sino que narran la historia social de un territorio.

Juan Pablo Mestre, subdirector de la CLENA, explica que el sentido del evento se resume en una frase que ha acompañado su evolución: "La Noche del Río, el ritual donde las aguas cantan, seguirá siendo la plataforma de difusión y homenaje a las músicas tradicionales que hacen parte del alma del Caribe y de Colombia".

Más de 1.300 artistas en 20 ediciones

La trayectoria de este evento es impresionante. En sus 20 ediciones, ha convocado a más de 1.300 artistas y cerca de 120 agrupaciones provenientes de distintos puntos del país, consolidándose como un espacio donde convergen tradición y contemporaneidad. Por su escenario han pasado figuras fundamentales del folclor colombiano como Totó la Momposina, Petrona Martínez, Magín Díaz y Ceferina Banquez, así como agrupaciones emblemáticas como Sexteto Tabalá, Gaiteros de Pueblo Santo, Systema Solar y Enkelé.

La edición 2026 contará con la participación de más de 110 artistas, incluyendo agrupaciones con décadas de trayectoria como Marchegua, Tambores de Cabildo, Dinastía y Folclor, la Fundación Cultural Chandé Tradicional de Talaigua Viejo y la Fundación Palmeras de Urabá, reafirmando el carácter colectivo y diverso del encuentro.

Un evento que trasciende lo musical

El evento se realiza tradicionalmente en el Par Vial de la Carrera 50 de Barranquilla y convoca cada año a más de 7.000 asistentes, quienes se reúnen para vivir una experiencia que va más allá del espectáculo musical. Para muchos artistas participantes, La Noche del Río representa un espacio de reconocimiento, circulación y continuidad cultural.

Marlon Peroza, director de Gaiteros de Pueblo Santo, asegura que "La Noche del Río es el gran sueño de las músicas tradicionales en Barranquilla y, me atrevo a decir, de Colombia", destacando su papel como punto de encuentro entre generaciones, territorios y memorias compartidas.

Ampliación de actividades en el aniversario 20

En el marco de su vigésimo aniversario, La Noche del Río amplía su programación con actividades que refuerzan su dimensión patrimonial y de memoria. Se incluye la exposición fotográfica "20 noches eternas: Voces, rostros y memorias del Río", presentada en la Galería La Aduana, y la convocatoria "Memorias del Río", que invita al público a compartir imágenes y recuerdos de ediciones pasadas.

Estas iniciativas buscan construir un archivo vivo del evento y de las comunidades que lo han hecho posible, entendiendo que la cultura también se preserva a través del recuerdo colectivo y la transmisión de experiencias.

Puente entre lo rural y lo urbano

Más allá de su valor artístico y simbólico, La Noche del Río cumple una función social y pedagógica al acercar estas expresiones a públicos urbanos que, en muchos casos, han estado históricamente distantes de las realidades ribereñas. El evento se convierte así en un puente entre lo rural y lo urbano, entre el pasado y el presente, reafirmando la vigencia de unas músicas que no pertenecen al museo, sino a la vida cotidiana.

En un contexto donde muchas de estas tradiciones enfrentan el riesgo de desaparecer, La Noche del Río es un ejercicio de resistencia cultural, demostrando que el folclor no es una pieza estática, sino un lenguaje vivo que se transforma, dialoga y se proyecta hacia el futuro sin perder su esencia.

El Magdalena como eje cultural

Finalmente, este evento pone en el centro la importancia del río Magdalena como eje histórico, cultural y social del país. Con más de 1.500 kilómetros de recorrido, el río ha sido durante siglos una vía de intercambio, migración y creación cultural. Celebrarlo es también reconocer su papel en la construcción de la identidad nacional.

Por eso La Noche del Río no solo invita a escuchar ritmos ancestrales, sino a comprender que, en cada tambor, en cada canto y en cada baile, el río sigue contando la historia viva de Colombia, manteniendo viva la llama de tradiciones que definen lo mejor del Caribe colombiano.