Colombiana descubre diferencia cultural en el valor de los apellidos entre España y su país
Laura Vargas, una colombiana originaria de Santa Marta que lleva cinco años viviendo en Madrid, ha compartido a través de sus redes sociales una de las diferencias culturales que más la ha impactado: la distinta importancia que se le da a los apellidos en ambos países.
El peso simbólico del apellido en Colombia
Según Vargas, en Colombia el apellido tiene una relevancia que trasciende lo meramente identificativo. "En Colombia es muy importante, desde el colegio, la universidad, donde tú trabajes, el nombre y el apellido. Eso es algo que marca la diferencia", explicó la joven en sus publicaciones.
La colombiana detalló que en su país de origen, el apellido puede revelar información sobre el origen familiar, el estatus económico o incluso la procedencia geográfica. "En mi ciudad, no solo el apellido es importante, sino también quién es el esposo, dónde vive y a qué se dedica", añadió Vargas, señalando cómo estos elementos contribuyen a posicionar socialmente a las personas.
La experiencia española: predominio del nombre propio
En contraste, Vargas ha observado que en España la dinámica es diferente. "En España suelen llamar a las personas por su nombre", comentó, poniendo como ejemplo situaciones cotidianas: "Vas a una oficina a hacer cualquier tipo de gestión, o al Ayuntamiento, y te llaman Laura, no Laura Vargas".
La joven aclaró que, si bien en trámites oficiales como pasaportes o documentos de identidad se verifican cuidadosamente los apellidos, en la mayoría de las interacciones sociales y administrativas predomina el uso del nombre de pila. "Cuando vas a hacer algo del pasaporte, del DNI o del estilo, por supuesto que van a corroborar muy bien tus nombres y tus apellidos completos. Pero en el resto de cosas es como Laura y ya", manifestó.
Reacciones y matices en la conversación
Las observaciones de Vargas generaron cierta controversia entre sus seguidores, algunos de los cuales señalaron que en España los apellidos también pueden tener importancia en ciertos contextos. Sin embargo, la colombiana mantuvo su postura basada en su experiencia personal de casi cinco años en Madrid.
"Estoy hablando solamente de mis experiencias y del entorno en el que me he movido", precisó Vargas, añadiendo que aunque está "enamorada" de España, estas diferencias culturales no dejan de sorprenderla y en ocasiones la hacen sentir "un poco rara".
Reflexión sobre identidad y percepción social
La experiencia de Laura Vargas pone de manifiesto cómo elementos aparentemente simples como el uso de los apellidos pueden reflejar profundas diferencias culturales en la construcción de la identidad y la percepción social. Mientras en Colombia el apellido funciona como un marcador social que acompaña a la persona en múltiples esferas de la vida, en España -al menos según la experiencia de Vargas- este elemento pierde parte de su carga simbólica en las interacciones cotidianas.
La colombiana concluyó enfatizando la naturaleza contrastante de ambas realidades: "Eso es así y nadie que sea de allá me puede decir que no", sentenció sobre la importancia del apellido en su país natal, mientras continúa adaptándose a las costumbres españolas que tanto la han "impresionado e impactado".
