La 79ª edición de los Premios BAFTA: una noche de consagraciones y giros inesperados
La 79ª edición de los Premios BAFTA, celebrada recientemente, dejó una velada marcada por consagraciones previsibles pero también por giros inesperados que alteraron todos los pronósticos de la crítica especializada y del público. Aunque One Battle After Another partía como la gran favorita y terminó arrasando en varias categorías principales, hubo resultados sorprendentes que demostraron la imprevisibilidad de estos galardones británicos.
Robert Aramayo: la gran sorpresa de la noche
Una de las mayores sorpresas fue el triunfo del actor británico Robert Aramayo, quien se llevó el prestigioso BAFTA a mejor actor por su destacada interpretación en I Swear. A sus 33 años y con ascendencia vasca, Aramayo se impuso frente a nombres que sonaban con mucha más fuerza durante toda la temporada de premios, como Timothée Chalamet, Leonardo DiCaprio, Ethan Hawke, Jesse Plemons y Michael B. Jordan.
El actor no solo dio el golpe en la categoría principal, sino que además sumó el premio a estrella revelación, consolidándose como uno de los grandes protagonistas absolutos de la velada. Esta sorpresa alegró a muchos internautas y seguidores del cine que consideran que se ha comenzado a dar valor al trabajo actoral de calidad sin importar exclusivamente los nombres que ya tienen una larga trayectoria consolidada en la industria.
Desempeño discreto de 'Sinners' y dominio técnico de 'Frankenstein'
Otra sorpresa significativa de la noche fue el desempeño discreto de Sinners, la película dirigida por Ryan Coogler. Pese a llegar a la ceremonia con un impresionante total de 13 nominaciones, la cinta solo logró tres galardones: mejor guion original, mejor banda sonora y mejor actriz de reparto para Wunmi Mosaku. Muchos expertos y críticos esperaban que la película disputara hasta el final las categorías principales, pero terminó cediendo terreno ante el dominio absoluto de la película de Paul Thomas Anderson.
En contraste, el Frankenstein de Guillermo del Toro sorprendió al fortalecerse notablemente en los apartados técnicos, donde obtuvo tres premios clave: mejor diseño de vestuario, mejor diseño de producción y mejor maquillaje y peluquería. Aunque no figuraba como favorita absoluta en todas estas categorías, su impecable factura visual fue ampliamente reconocida y elogiada por la Academia Británica de Cine y Televisión.
Resultados agridulces para el cine iberoamericano
La categoría de mejor película en lengua no inglesa también dejó un sabor agridulce para el cine iberoamericano y para muchos cineastas de la región junto con sus seguidores. Producciones destacadas como Sirat, del director español Óliver Laxe, y O agente secreto se fueron con las manos completamente vacías, mientras que la película noruega Sentimental Value se impuso finalmente, desplazando a títulos que llegaban con un gran respaldo crítico internacional.
Cabe destacar que la película ganadora en esta categoría fue ampliamente aclamada por el público general y tiene una gran acogida internacional, lo que refuerza su triunfo en los BAFTA.
Conclusiones de una noche histórica
Así, entre triunfos contundentes y derrotas completamente inesperadas, los Premios BAFTA 2026 demostraron de manera contundente que, incluso en una temporada de premios con claras favoritas y pronósticos definidos, siempre hay espacio para sorpresas que pueden redefinir por completo la carrera hacia los próximos Premios Óscar. La velada dejó claro que el talento emergente y la calidad técnica pueden superar a las expectativas más establecidas, marcando tendencias para el futuro del cine mundial.