Andrés Arévalo: Un distribuidor apasionado por el cine colombiano
La trayectoria de Andrés Arévalo en el mundo cinematográfico es un testimonio de dedicación y visión. Con más de tres décadas de experiencia, principalmente en España, este colombiano ha encontrado en la distribución una forma de conectar audiencias con historias que merecen ser contadas.
Los inicios: De Disney al cine nacional
El primer contacto con la magia del cine ocurrió durante su infancia en Colombia, cuando a los 9 o 10 años vio "El jorobado de Notre Dame", la animación de Disney. Aunque en esa época consumía principalmente series como "El pájaro loco" y "Los picapiedras", esa película marcó el inicio de su fascinación por el séptimo arte.
Con el tiempo, su asistencia regular a las salas de cine en Colombia se intensificó, y una película en particular capturó su atención: "La nave de los sueños", una comedia dramática colombiana que relataba la historia de polizones. Esta cinta no solo lo impactó profundamente, sino que consolidó su gusto por el cine nacional.
El giro hacia la distribución colombiana
Arévalo reconoce que su enfoque en el cine colombiano es relativamente reciente, desarrollándose en los últimos tres o cuatro años de su compañía Cinemarán. "Antes no lo hacía, porque llevo 30 años en España y toda mi carrera en Cinemarán y en el mundo del cine ha sido aquí", explica. Sin embargo, a través de conexiones en la industria, comenzó a relacionarse con productores colombianos y a interesarse cada vez más por sus proyectos.
El punto de inflexión llegó con "La mujer del animal" de Víctor Gaviria, la primera película colombiana que distribuyeron en España. Presentada en Málaga antes de su estreno en cines, la cinta ganó dos Biznagas: una por mejor dirección y otra por el trabajo de etalonaje. Esta experiencia no solo fue gratificante profesionalmente, sino que abrió puertas a nuevas amistades y oportunidades dentro de la industria cinematográfica colombiana.
El talento actoral: Fortaleza del cine nacional
Para Arévalo, el potencial del cine colombiano reside en gran medida en sus actores. "Tenemos muy buenos actores e incluso muchos de ellos, sobre todo los anteriores de los años 80 o 90, venían del teatro en Colombia", destaca. Estos intérpretes, cuya calidad perdura en el tiempo, junto con los productores, constituyen la mayor fortaleza del sector.
El origen del interés por el cine independiente
La semilla de la distribución independiente se plantó durante sus visitas vacacionales a Colombia. Al observar la cartelera local y notar la ausencia de películas que había visto en el extranjero y consideraba excepcionales, surgió la idea de traer ese tipo de cine a Latinoamérica. En ese momento, ya trabajaba en laboratorios cinematográficos, lo que le proporcionó una perspectiva única sobre las barreras de acceso.
Los desafíos de distribuir cine independiente
Seleccionar qué películas independientes vale la pena distribuir no es tarea fácil. Arévalo ilustra este punto con el ejemplo de "The Storm: El secreto del gran barco negro", una animación china que estrenaron recientemente en Colombia. "Ese tipo de películas uno las ve y siente que realmente vale la pena llevarlas a las audiencias", afirma.
Sin embargo, el camino está lleno de obstáculos: la competencia con los grandes estudios, la dificultad para convencer a las salas de cine de programar estas producciones y el reto de encontrar y conectar con el público adecuado. "No es fácil llevarlo, no es sencillo encontrar público ni lograr que los cines la programen", reconoce.
Los circuitos de exhibición priorizan el negocio y las grandes producciones, que cuentan con presupuestos sustanciales para marketing y distribución. Por ello, distribuir cine independiente requiere una estrategia publicitaria creativa y persistente, así como la búsqueda constante de espacios, aunque sean pequeños, en la programación cinematográfica.
Películas que dejan huella
Entre las muchas cintas independientes que han marcado a Arévalo, destaca "Phoenix", una película alemana ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Esta obra no solo lo impactó profundamente por su narrativa, sino que también influyó en su curiosidad por la distribución. "En el cine independiente hay películas muy valiosas, con guiones y giros narrativos muy sólidos", señala, lamentando que muchas de estas joyas no logren acceder a la pantalla grande por falta de distribuidor o oportunidades de exhibición.
La magia del cine: Un mensaje para los escépticos
Para aquellos que nunca se han acercado al cine independiente o al cine colombiano, Arévalo tiene un mensaje claro: "El cine es mágico". Explica que ver una película es transportarse a otro lugar, conocer historias, explorar el mundo y sumergirse en distintas culturas. "El ser humano siempre está en búsqueda de algo, y creo que el cine te ofrece eso, aunque sea durante una hora y media o dos horas", concluye, invitando a todos a descubrir la riqueza que estas producciones pueden ofrecer.