Trump tilda show de Bad Bunny en Super Bowl como 'peor de la historia' y 'bofetada' a EE.UU.
Trump critica show de Bad Bunny en Super Bowl como 'peor de la historia'

Trump arremete contra Bad Bunny tras histórico show en Super Bowl

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, desató una fuerte polémica al calificar la presentación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl como "la peor de la historia" y "una bofetada en la cara" para el país norteamericano. A través de su plataforma Truth Social, el líder republicano criticó duramente el show que marcó un hito para la música latina.

Críticas desde las redes sociales

"El show de medio tiempo del Super Bowl es absolutamente terrible, ¡uno de los peores de la historia! No tiene sentido", escribió Trump en un mensaje que rápidamente se viralizó. El expresidente añadió que la presentación "es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia".

Trump, quien se ha pronunciado anteriormente contra las posturas políticas del artista puertorriqueño, afirmó que "nadie entiende una palabra" de lo que decía Bad Bunny durante su actuación. Estas declaraciones contrastan con la recepción general del espectáculo, que fue ampliamente elogiado por celebrar la cultura latina.

Un homenaje vibrante a Puerto Rico

Bad Bunny transformó el Levi's Stadium de Santa Clara, California, en un vibrante tributo a su tierra natal durante el descanso de la Super Bowl del domingo. El artista, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, ofreció un viaje energético a través de la cultura puertorriqueña que incluyó:

  • Aparición sorpresa de Lady Gaga interpretando una versión salsa de "Die With A Smile"
  • Tributo al pionero del reguetón Daddy Yankee con su éxito "Gasolina"
  • Representaciones de escenas cotidianas puertorriqueñas con agricultores, jugadores de dominó y boxeadores
  • Participación de celebridades como Pedro Pascal, Karol G, Cardi B y Jessica Alba entre el público

Vestido con un traje blanco, la superestrella de 31 años abrió el espectáculo con "Tití Me Preguntó" mientras recorría cuidadosas representaciones de la vida en la isla. La actuación alcanzó su punto culminante en un escenario secundario llamado "La Casita", donde interpretó éxitos como "Yo Perreo Sola", "Safaera" y "Party".

Momentos emblemáticos y mensajes poderosos

Uno de los instantes más teatrales ocurrió cuando Bad Bunny irrumpió a través del techo de "La Casita" mientras cantaba "Voy a llevarte PA PR", trasladándose luego a un camión blanco donde los bailarines se movían al ritmo de un popurrí que homenajeaba las raíces del reguetón.

"Si hoy estoy aquí, en el Super Bowl 60, es porque nunca dejé de creer en mí", declaró el artista mientras los violines interpretaban "Monaco". La presentación también incluyó una boda escenificada con el icónico personaje La Rana Concho que preparó el escenario para la entrada sorpresa de Lady Gaga.

Posteriormente, Bad Bunny pasó a "NUEVAYol" mientras se mostraba a un niño y su familia viendo la ceremonia de los Grammy, donde el artista hizo historia al ganar el premio al Álbum del Año por primera vez para un álbum en español. Ricky Martin apareció para interpretar "Lo que le pasó a Hawaii" mientras Bad Bunny izaba la bandera puertorriqueña.

Un mensaje final de unidad

El estadio se iluminó cuando el artista interpretó "Café con ron" y gritó "¡God Bless America!", nombrando todos los países del continente durante un desfile de banderas. Un letrero con el mensaje "Lo único más poderoso que el odio es el amor" apareció en el estadio, mientras Bad Bunny se despedía del público con "DtMF", la canción principal de su álbum ganador del Grammy "DeBí TiRAR MáS FOToS".

Este deslumbrante espectáculo de medio tiempo marcó un momento histórico para la música latina en el escenario más importante de Estados Unidos, consolidando el lugar del reguetón en la cultura mainstream estadounidense. La presentación siguió a la actuación récord de Kendrick Lamar el año pasado, que atrajo a más de 130 millones de espectadores.

La elección de Bad Bunny para el espectáculo del descanso había generado críticas previas de Trump y otros conservadores debido a las posturas políticas del artista, particularmente sus abiertas críticas a las políticas de inmigración de Estados Unidos. Sin embargo, millones de espectadores celebraron la representación cultural que ofreció el show durante uno de los eventos deportivos más vistos del año.