Willie Colón recibe emotivo adiós en Nueva York con homenaje de trombonistas en Catedral de San Patricio
Trombonistas despiden a Willie Colón en Nueva York con emotivo homenaje

Un adiós musical para el 'Malo del Bronx' en Nueva York

Este lunes 9 de marzo, la Quinta Avenida de Nueva York se llenó de música y emoción cuando cientos de trombonistas se reunieron frente a la Catedral de San Patricio para despedir a Willie Colón, una de las figuras más importantes de la historia de la salsa latina.

Un homenaje nacido de la comunidad musical

El emotivo tributo surgió de una convocatoria pública que invitó a todos los trombonistas de la ciudad a llevar sus instrumentos y participar en un último adiós al artista conocido como el 'Malo del Bronx'. Cuando las puertas de la catedral se abrieron para dar paso al féretro, los músicos comenzaron a interpretar 'La murga', canción que Colón grabó junto a Héctor Lavoe en 1970.

La impecable interpretación musical fue seguida por aplausos que llenaron la Quinta Avenida, mientras varios asistentes cantaban para marcar el camino del féretro. Entre la multitud se podían ver banderas de Puerto Rico, Ecuador y otros países latinoamericanos que inspiraron las historias en las composiciones del artista.

Ceremonia religiosa bilingüe

Antes del homenaje musical, se celebró un servicio religioso oficiado por el obispo de origen dominicano Joseph Espaillat, quien impartió la misa en inglés y español como símbolo de respeto por las raíces multiculturales de Willie Colón. El religioso cerró la liturgia citando los versos de 'El día de mi suerte', generando una profunda emoción entre los asistentes.

En la ceremonia estuvieron presentes los hijos del intérprete, Diego y Alejandro Miguel, quienes ofrecieron un discurso en el que destacaron que su padre siempre soñó con una despedida en la Catedral de San Patricio, sueño que finalmente se cumplió.

Un legado que trasciende fronteras

La mayoría de los congregados eran personas que durante años disfrutaron de la salsa que nació en Nueva York de la mano de Willie Colón. Aunque el homenaje tuvo su epicentro en la ciudad estadounidense, a través de redes sociales se registraron tributos espontáneos desde diferentes rincones de América Latina y el mundo, demostrando el impacto global del artista.

El evento no solo marcó la despedida de una leyenda musical, sino que también se convirtió en un hito para la música latina, mostrando cómo el arte puede unir comunidades y trascender barreras culturales incluso en momentos de duelo.