Los secretos detrás del espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl LX
Bad Bunny lideró el espectáculo musical del descanso de la Super Bowl LX, celebrado la madrugada del lunes 9 de febrero de 2026, en un evento que cautivó a millones con su ambiciosa producción. La actuación incluyó momentos memorables como un pastizal formado por personas disfrazadas, una boda en directo, la entrega de un Grammy a un niño y apariciones estelares de Ricky Martin y Lady Gaga.
Innovación en la producción: personas convertidas en plantas
Una de las decisiones más audaces fue utilizar a personas vestidas de césped, una solución creativa que surgió debido a las restricciones de la NFL, que limitaba a 25 carros para transportar el equipo al Levi's Stadium. Harriet Cuddeford, directora creativa, explicó en una entrevista a Variety: "Esa solución de convertir a las personas en plantas, y luego hacer que subieran y bajaran a tiempo, además de todos los decorados e intérpretes, fue audaz en todos los sentidos".
Cuddeford destacó la magnitud del evento: "Había más de 330 actores reales, además de las personas planta. Era simplemente enorme". Expresó sorpresa por cómo todo salió "casi a la perfección", a pesar de las variables inherentes a la televisión en directo.
Acrobacias sin arnés: el riesgo de Bad Bunny
Uno de los momentos más impactantes fue cuando Bad Bunny realizó una acrobacia subiendo a un alto poste sin arnés de seguridad. Hamish Hamilton, productor con experiencia en espectáculos como los Oscar y los Emmy, reveló: "Se negó a llevar arnés. Me dijo: 'No lo necesito'. Eso tiene implicaciones legales, pero curiosamente, cuando decidió no usarlo, pudimos colocar una cámara en el poste para verlo subir".
Cuddeford añadió: "Obviamente, teníamos todo el equipo de seguridad, pero él no lo quiso. Aprendió la acrobacia en unos tres minutos y subió directamente por el poste, cantando sin problemas durante el ensayo".
La boda en directo y el niño del Grammy
Otro pasaje sorprendente fue la boda en directo de una pareja, que surgió de una invitación enviada a Bad Bunny. Hamilton narró: "¡Una sobreimpresión de las invitaciones de boda dio lugar a una serie de acontecimientos que culminaron con su boda durante la actuación!".
Además, el momento en que Bad Bunny entregó un Grammy a un niño generó especulaciones. Se confirmó que el niño no era el joven de Minnesota encarcelado por el ICE, sino el actor infantil Lincoln Fox, mitad argentino y mitad egipcio. Fox compartió imágenes en Instagram de su participación, luciendo un traje similar al de Bad Bunny en una foto antigua, representando "una versión más joven de sí mismo".
Cuddeford explicó la inspiración detrás de este gesto: "Fue idea de Benito. Él creció viendo a sus ídolos recibir premios y quería inspirar a la próxima generación". Sobre si Bad Bunny recuperó el galardón, comentó: "Conociéndolo, es posible que se lo haya dejado al niño".
Invitados ilustres y celebración de la comunidad
El espectáculo contó con la participación de celebridades como Lady Gaga y Ricky Martin, quien interpretó Lo Que Le Paso a Hawaii, una canción significativa sobre la preservación de la cultura puertorriqueña. Cuddeford destacó: "Fue muy emotivo que un icono puertorriqueño al que él ama y respeta se uniera a él".
También se incluyeron invitados más humildes, como propietarios de pequeñas empresas, vendedores y trabajadores, entre ellos el fundador de Villa's Tacos, Víctor Villa, y boxeadores como Xander Zayas y Emiliano Vargas. Cuddeford afirmó: "La actuación celebra a la gente normal, lo que significa ser humano, amar y disfrutar, y apreciarse unos a otros. Se trataba de mostrar lo mucho que valora su comunidad en el escenario más grande del mundo".
Este espectáculo no solo fue un éxito en términos de producción, sino también un homenaje a la cultura latina y a las personas que la conforman, consolidando a Bad Bunny como un artista innovador y comprometido con sus raíces.