Tras una columna anterior, numerosos lectores plantearon dudas sobre la correcta pronunciación de la palabra «cartel», especialmente en su acepción referente a organizaciones ilícitas. El Diccionario panhispánico de dudas (DPD) ofrece una aclaración lingüística fundamental: este término proviene del alemán «Kartell», que se pronuncia con acento en la última sílaba, es decir, [kartél].
Dos pronunciaciones válidas en español
En contraste, en inglés, como ocurre con la mayoría de los sustantivos, el acento recae en la primera sílaba, [kártel]. El DPD especifica claramente: «En español son válidas tanto la acentuación etimológica aguda cartel (plural carteles), mayoritaria en el conjunto del ámbito hispánico, como la llana cártel (plural cárteles), si bien se recomienda la primera». Esta recomendación prioriza la pronunciación aguda, alineada con su origen germánico.
Es crucial recordar que, en la adaptación de extranjerismos al español, la pronunciación no siempre coincide con la de la lengua original. Un ejemplo ilustrativo es la palabra «jersey», que en español se pronuncia como palabra aguda, con el acento en la última sílaba, a pesar de que en inglés el acento está en la primera.
Recomendaciones de la Fundéu para Semana Santa
Por otro lado, la Fundación del Español Urgente (Fundéu) ha reiterado recientemente una serie de pautas ortográficas esenciales relacionadas con la Semana Santa. La regla general establece que los nombres propios deben escribirse con mayúscula inicial, mientras que los nombres comunes utilizan minúscula.
Nombres propios con mayúscula
Así, las festividades y periodos litúrgicos, al ser nombres propios, se escriben de la siguiente manera: «Cuaresma», «Semana Santa», «Jueves Santo», «Domingo de Resurrección» y «Pascua», entre otros. Estas denominaciones identifican eventos específicos dentro del calendario religioso.
Nombres comunes con minúscula
En cambio, términos que describen prácticas, ritos o episodios históricos relevantes se consideran nombres comunes y, por lo tanto, deben escribirse con minúscula inicial. Ejemplos incluyen:
- «viacrucis»
- «misa»
- «eucaristía»
- «pasión»
- «última cena»
Esta distinción ayuda a mantener la precisión y el respeto por las normas ortográficas en textos periodísticos y académicos. La atención a estos detalles lingüísticos no solo enriquece el idioma, sino que también evita confusiones comunes entre los hablantes.



