Jotamario Arbeláez: hasta aquí llegué, un viaje vital y poético
Jotamario Arbeláez: hasta aquí llegué, un viaje vital

Un recorrido por la vida de Jotamario Arbeláez

El poeta y columnista Jotamario Arbeláez, figura emblemática del nadaísmo, ha compartido un relato íntimo y poético de su existencia, desde su nacimiento en Cali hasta su reflexión sobre la muerte y el legado. En este viaje, el autor evoca momentos clave que marcaron su trayectoria personal y literaria.

Los inicios en Cali y el nadaísmo

Arbeláez nació el 30 de noviembre de 1940 en Cali, coincidiendo con las fechas de nacimiento de sus admirados Jonathan Swift y Mark Twain. Su paso por el colegio Santa Librada terminó abruptamente en 1959, cuando fue expulsado por su vinculación con el movimiento nadaísta. Sin embargo, años después, el mismo claustro le otorgó un título de bachiller honoris causa, y la Universidad Santiago de Cali lo doctoró, mientras que la Universidad del Valle aún lo considera.

Amores y viajes formativos

A los 21 años, dejó el hogar familiar para convivir con una modelo de bellas artes, a quien recuerda con cariño y quien le enseñó los secretos del amor y la vida. En 1970, se mudó a Bogotá con la intención de conquistar el mundo, aunque su intento de vender El libro rojo de Rojas en Villa de Leyva fue un fracaso comercial. Décadas después, regresó al lugar con su última esposa y construyeron La Montaña Mágica, donde residen.

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Su viaje a Yugoslavia para representar a Colombia en el Festival Internacional de Poesía de Struga fue otro hito. Sin dominar idiomas, conquistó a la traductora Mira Avramovska y conectó con poetas de 80 países. Tras el festival, recorrió Europa, donde en Madrid contrajo una enfermedad venérea mientras escuchaba por radio la noticia de un trágico accidente aéreo que cobró la vida de Marta Traba y otros intelectuales.

Encuentros con la historia en la India

Gracias a la Embajada de Colombia en la India, visitó Nueva Delhi, donde se sentó en la casa de Gandhi y en el sillón desde el que el líder partió hacia su asesinato. En Calcuta, en el Museo Tagore, leyó poemas nadaístas escritos décadas atrás y recibió una imagen de la diosa Kalí.

Un viaje a la Luna y la falsa muerte

En 1969, un grupo de espiritistas lo envió hipnóticamente a la Luna para recibir a los astronautas del Apolo 11, experiencia que plasmó en su columna 'El huevo filosofal'. Años después, una noticia falsa sobre su muerte se propagó, confundiendo incluso a Satanás y San Pedro, mientras él regresaba a Cali para consolar a su familia.

Reflexión final: hasta aquí llegué

Arbeláez concluye que ha alcanzado la meta, siguiendo el consejo de Kazantzakis: 'Llega hasta donde no puedas'. Ahora, afirma que llegó, sin saber si agradecer a Dios o a su esposa. Su vida es un testimonio de resistencia, poesía y humor ante la adversidad.

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