Demanda masiva amenaza al reguetón: productores reclaman derechos sobre ritmo base del género
Demanda masiva amenaza al reguetón por plagio de ritmo base

Demanda legal sin precedentes sacude la industria del reguetón mundial

Una disputa judicial de enormes proporciones amenaza con transformar radicalmente el panorama del reguetón a nivel global. Los productores musicales jamaiquinos Steely & Clevie han presentado una demanda masiva que acusa a más de 150 artistas y compañías discográficas de haber utilizado sin autorización el patrón rítmico fundamental del género urbano.

El corazón del conflicto: el ritmo 'dem bow'

Según los documentos judiciales, los demandantes sostienen que el popular ritmo conocido como 'dem bow', que constituye la base rítmica de miles de canciones de reguetón, proviene directamente de su producción musical 'Fish market' del año 1989. Este patrón sonoro, argumentan, fue incorporado sin permiso alguno y se convirtió en la columna vertebral del reguetón moderno durante las últimas tres décadas.

La demanda identifica específicamente más de 1.800 canciones que habrían incorporado este elemento rítmico sin la debida autorización, abriendo la posibilidad de reclamaciones económicas que podrían ascender a cientos de millones de dólares en compensaciones por derechos de autor no reconocidos.

Artistas globales en la mira de la demanda

Entre los nombres más destacados incluidos en el proceso judicial se encuentran figuras de alcance internacional como:

  • Bad Bunny
  • Karol G
  • Daddy Yankee
  • Luis Fonsi

La lista abarca numerosos artistas puertorriqueños, colombianos y de otras nacionalidades que han contribuido al crecimiento exponencial del reguetón como fenómeno cultural global.

Debate jurídico sobre propiedad intelectual musical

Expertos en derecho musical consultados por la revista Billboard advierten que este caso podría establecer precedentes históricos sobre los límites de la propiedad intelectual en la música popular. Jennifer Jenkins, especialista en derechos de autor, señaló que "si los demandantes ganan, esto conferiría un monopolio sobre todo un género musical, algo completamente sin precedentes en la historia de los litigios de derechos de autor".

Los equipos legales de los artistas demandados han respondido con contundencia, argumentando que el patrón rítmico en cuestión constituye un elemento musical básico que no debería tener protección exclusiva. Según su defensa, este tipo de estructuras rítmicas existen desde hace siglos en diversas tradiciones musicales y no pueden atribuirse a una sola obra o creador específico.

Proceso judicial complejo y prolongado

El caso superó una etapa crucial en 2024 cuando un juez determinó que la complejidad jurídica del asunto impedía una resolución inmediata. Tras años de litigio, los abogados de los artistas solicitaron que el proceso se resuelva mediante un fallo anticipado, considerando que los fundamentos de la demanda carecen de sustento legal suficiente para proceder a un juicio completo.

Mientras tanto, los productores demandantes mantienen su posición firme, insistiendo en que el ritmo ha sido explotado comercialmente durante décadas sin el debido reconocimiento ni compensación económica para sus creadores originales.

Implicaciones para la industria musical global

El resultado final de este litigio podría tener consecuencias profundas para el reguetón, género que ha experimentado un crecimiento extraordinario desde sus orígenes regionales hasta convertirse en un fenómeno de alcance mundial. La disputa pone sobre la mesa preguntas fundamentales sobre:

  1. Los límites de la propiedad intelectual en elementos rítmicos básicos
  2. La protección de creaciones musicales que se convierten en estándares de género
  3. El equilibrio entre innovación creativa y derechos de los creadores originales

La decisión judicial final marcará un precedente histórico que podría redefinir no solo el futuro del reguetón, sino también establecer parámetros importantes para otros géneros musicales en la industria global del entretenimiento.