La Sagrada Familia culmina su torre central con cruz monumental
La basílica de la Sagrada Familia en Barcelona alcanzó este 20 de febrero de 2026 un hito histórico en su construcción al colocar la gran cruz que corona la torre de Jesucristo, llegando así a los 172,5 metros de altura y consolidándose como la iglesia más alta del mundo. Una enorme grúa amarilla elevó la última pieza de la cruz, que mide 17 metros de altura y 13,5 de anchura, hasta lo más alto del templo, ante la mirada de cientos de turistas que siguieron las maniobras desde el exterior del recinto.
Un récord mundial superando a Ulm Minster
La estructura culmina la torre central de Jesucristo, la más alta de las 18 previstas en el diseño original del arquitecto catalán Antoni Gaudí, quien asumió el proyecto en 1883. Con sus 172,5 metros, el templo se convierte en el edificio más alto de Barcelona, aunque queda ligeramente por debajo de los 177 metros de la montaña de Montjuïc, respetando así la voluntad de Gaudí de no superar lo que consideraba una obra de la naturaleza. Asimismo, la basílica supera en altura a la catedral de Ulm Minster en Alemania, que ostentaba hasta ahora el récord como la iglesia más alta del mundo.
Bendición oficial prevista para junio de 2026
Aunque la cruz ya corona la torre, los andamios continuarán visibles durante algunas semanas más. Está previsto que sean retirados progresivamente para que el 10 de junio se celebre la bendición oficial de la torre, coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí. A la ceremonia podría asistir el papa León XIV, aunque su presencia aún no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades eclesiásticas.
Un avance clave en proyecto centenario
La colocación de la cruz supone un paso decisivo en la construcción del templo, considerado el monumento de pago más visitado de España, con 4,8 millones de entradas vendidas en 2024. Las obras han atravesado numerosos altibajos desde finales del siglo XIX, incluidos los retrasos provocados por la pandemia, que obligaron a abandonar el objetivo inicial de finalizar el templo en 2026. La junta constructora, una fundación canónica privada, evita fijar una nueva fecha definitiva, aunque fuentes vinculadas al proyecto estiman que las obras principales podrían concluir en aproximadamente una década.
Accesos pendientes y debate urbano
El avance definitivo del proyecto también depende de resolver la controversia en torno a los accesos a la fachada de la Gloria, la entrada principal aún pendiente de construcción. El plan contempla una gran escalinata y una plaza que requerirían el derribo de varios edificios residenciales, una propuesta que ha generado oposición vecinal. El conflicto deberá ser mediado por el Ayuntamiento de Barcelona, que ha señalado que cualquier acuerdo deberá garantizar soluciones habitacionales para los residentes afectados, en medio de la actual crisis de vivienda en la ciudad.
Con la culminación de su torre central, la Sagrada Familia da un paso más hacia la conclusión de uno de los proyectos arquitectónicos más emblemáticos y prolongados del mundo, manteniendo viva la visión de Gaudí más de un siglo después de su muerte.