Cartagena: una ciudad que da la espalda a su origen acuático
En una paradoja urbana evidente, Cartagena de Indias, fundada y desarrollada gracias a sus aguas, vive actualmente de espaldas a este recurso fundamental. Esta contradicción no es meramente paisajística; representa la mayor oportunidad económica desaprovechada de la ciudad: la implementación de una verdadera Economía Azul.
¿Qué es realmente la Economía Azul?
Lejos de ser un concepto romántico o ambientalista, la Economía Azul constituye una estrategia económica concreta. Se fundamenta en el aprovechamiento sostenible de todos los recursos hídricos disponibles -mares, canales, ciénagas y lagunas- para impulsar el crecimiento económico, generar empleo formal y crear valor urbano, todo ello sin comprometer la integridad de los ecosistemas.
En esencia, se trata de transformar el agua en infraestructura productiva multifuncional: movilidad acuática, turismo náutico, comercio ribereño, desarrollo de vivienda frente al agua y restauración ambiental integral.
El extraordinario activo subutilizado de Cartagena
La ciudad cuenta con un patrimonio hídrico excepcional: una extensa red de canales, lagunas interiores y cuerpos de agua que atraviesan su territorio. Sin embargo, en ausencia de una planificación estratégica, este potencial extraordinario se diluye y degrada progresivamente.
De esta realidad surge la urgencia imperante de desarrollar un Plan de Ordenamiento Territorial Azul específico para el sistema hídrico urbano. Este instrumento de planificación permitiría:
- Estructurar un sistema de transporte público acuático eficiente y moderno
- Recuperar ecosistemas acuáticos degradados mediante procesos de restauración
- Detonar procesos de renovación urbana en frentes de agua estratégicos
- Impulsar el turismo náutico y de experiencias acuáticas
- Desarrollar comercio y servicios especializados en zonas ribereñas
- Generar empleo formal en torno a una economía circular basada en el agua
Capacidad técnica disponible y ejemplos internacionales
Cartagena cuenta con instituciones académicas preparadas para liderar esta transformación. La Facultad de Arquitectura de la Universidad Tecnológica de Bolívar posee la capacidad técnica necesaria para dirigir la elaboración de este POT Azul, articulando conocimientos de urbanismo, ingeniería hidráulica, ciencias ambientales y economía del desarrollo.
Para quienes dudan de la viabilidad de este enfoque, existen casos de éxito internacionales que demuestran su potencial transformador:
- Ámsterdam, Hamburgo y Copenhague comprendieron que sus canales no eran elementos paisajísticos pasivos, sino activos económicos estratégicos. Mediante procesos de recuperación, limpieza e integración a la movilidad y desarrollo inmobiliario, lograron ciudades más productivas, sostenibles y valiosas.
- Puerto Madero en Buenos Aires transformó un puerto abandonado en uno de los desarrollos inmobiliarios más exitosos de América Latina, combinando vivienda, oficinas, gastronomía y espacio público de alta calidad alrededor del agua.
- Los Docklands de Londres reconvirtieron una zona industrial en declive en un nuevo distrito financiero global, apalancado en infraestructura moderna, transporte eficiente y renovación urbana integral.
- El Inner Harbor de Baltimore transformó un frente portuario deteriorado en un polo turístico y comercial que redefinió completamente la identidad de la ciudad.
La lógica compartida y la oportunidad cartagenera
Todos estos casos exitosos comparten una lógica fundamental: recuperar el agua, ordenar el territorio, atraer inversión estratégica y crear valor urbano sostenible. Cartagena posee las condiciones geográficas, históricas y económicas para replicar -y adaptar creativamente- estos modelos de desarrollo.
Sin embargo, mientras no se implemente un POT Azul específico, la ciudad continuará percibiendo sus cuerpos de agua como simples "caños" o elementos marginales, cuando en realidad constituyen la base fundamental para su próxima gran transformación económica y urbana. El momento de actuar es ahora, antes de que esta oportunidad única se diluya definitivamente en las aguas del olvido.



