Un informe del Centro de Estudios sobre la Paz de la Universidad Externado de Colombia ha encendido las alarmas sobre la integridad del proceso democrático en el país. El estudio revela la existencia de una “votación atípica” en 22 municipios durante la primera vuelta presidencial, donde se identificaron mesas en las que un solo candidato obtuvo el 100% de los sufragios. Según los expertos, este fenómeno exige una intervención inmediata del Estado para prevenir el constreñimiento electoral.
Hallazgos concentrados en el Pacífico
Andrés González, director del centro y exministro de Justicia, explicó en entrevista con Mañanas Blu que el hallazgo se concentra principalmente en el andén del Pacífico, abarcando departamentos como Nariño, Cauca, Chocó y el Valle del Cauca. “El hecho de partida lo constituye un conjunto de mesas de votación en las cuales el 100% de los votos que aparecen en algunas de las mesas son depositados por los sufragantes para un solo candidato”, señaló el académico.
Factores de riesgo y “gobernanza mafiosa”
Para los investigadores del Externado, estos resultados no pueden leerse de forma aislada. La confluencia de factores como la ausencia de presencia institucional, la proliferación de economías ilícitas y la dominación de grupos armados organizados crea un entorno propicio para la manipulación. González enfatizó que, en estas zonas, los grupos armados no solo actúan como actores violentos, sino que ejercen una “gobernanza mafiosa”.
“Hay lugares en los cuales los grupos armados determinan quién entra o quién sale del municipio, los carnetizan, ejercen regulaciones, piden normas, incluso resuelven casos de justicia. Es decir, hay una gobernanza mafiosa en la cual esos grupos sustituyen al Estado”, advirtió el director.
Casos preocupantes
El informe destaca situaciones alarmantes en municipios como Alto Baudó, donde 22 mesas registraron resultados unánimes, así como en Bojayá (9 casos), Guapi (10 casos) y Timbiquí (11 casos). Incluso en Buenaventura se detectaron dos mesas donde más de 200 votos fueron dirigidos hacia una sola opción política, el Pacto Histórico.
Hipótesis sobre la coacción electoral
Ante la pregunta de si los grupos armados están obligando a los ciudadanos a votar por candidatos específicos, González fue cauteloso pero contundente al plantear las hipótesis. “Una es que los grupos armados están ejerciendo influencia en la voluntad electoral por la gobernanza y el control territorial que ejercen. En especial, subrayaría yo, es en los casos en que esos grupos ejercen un control hegemónico”, explicó.
No obstante, el académico también reconoció que, aunque menos probable en estas condiciones, no se puede descartar del todo una tendencia política histórica en ciertas regiones, la cual requiere un análisis cultural más profundo. Sin embargo, el riesgo de constreñimiento es la principal preocupación debido a la presencia activa de estructuras como el Clan del Golfo, el ELN y diversas disidencias de las FARC, que operan en los territorios mencionados.
Necesidad de intervención institucional
El Centro de Paz del Externado hizo un llamado urgente a las autoridades electorales, especialmente a la Procuraduría General de la Nación, para que realicen investigaciones precisas y actúen con fines preventivos. González insiste en que no se trata de una tarea para el día de las elecciones, sino de una labor de seguimiento constante.
“Es muy importante la presencia de la Procuraduría, la presencia de la observación electoral tanto de organizaciones nacionales como internacionales, y algo muy importante: la articulación de la nación con los departamentos para prevenir”, concluyó. La integridad de las elecciones futuras depende, según el experto, de la capacidad del Estado para recuperar el control territorial y garantizar que el voto sea un ejercicio libre y exento de presiones violentas.



