Peligro de mirar al Sol durante el eclipse: daños irreversibles en la vista
Peligro de mirar al Sol: daños irreversibles en la vista

Santa Cruz de Tenerife, 5 jun (EFE).- El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha recordado este viernes el peligro de mirar directamente al Sol durante el próximo eclipse del 12 de agosto, un fenómeno que puede provocar daños graves e irreversibles en la vista, incluyendo la ceguera. La institución ha precisado que el método más seguro para observar el eclipse es proyectar la imagen en una superficie.

Un espectáculo astronómico con riesgos

El eclipse del 12 de agosto, visible en una extensa superficie de España, representa una oportunidad única para contemplar uno de los mayores espectáculos astronómicos que pueden apreciarse a simple vista. Sin embargo, el IAC advierte que también puede convertirse en una fuente de graves problemas si no se toman las precauciones adecuadas.

Daños oculares irreversibles

Observar el Sol directamente, ya sea durante un eclipse o en condiciones normales, puede causar daños graves e irreversibles en la retina. La retina puede quemarse sin producir ningún dolor, por lo que el daño puede pasar desapercibido en el momento. Esta advertencia se aplica tanto al Sol sin eclipsar como al Sol eclipsado parcialmente o en un eclipse anular. Incluso el 1 % visible de la superficie solar emite radiación suficiente para dañar de manera permanente los receptores de luz del ojo, según el IAC.

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Síntomas de la retinopatía solar

Los síntomas de la retinopatía solar, la lesión ocular causada por la exposición al Sol, pueden no manifestarse en el momento sino horas o incluso días después. Entre ellos se incluyen visión borrosa, distorsión visual y la aparición de un punto ciego central (escotoma) que dificulta actividades cotidianas como la lectura. En los casos más graves, la exposición puede provocar un agujero macular que requiere intervención quirúrgica. Por ello, el IAC insiste en que mirar al Sol, aunque sea unos segundos, repetidamente y sin protección, puede acumular daño.

Protección adecuada para la observación

Las únicas gafas aptas para observar el Sol directamente son las certificadas con la norma EN ISO 12312-2:2015, específica para observación solar directa. Esta norma es distinta de la ISO 12312-1, que corresponde a las gafas de sol ordinarias, y es la única válida para este fin. En los eclipses totales, como los de este año y el de 2027, es seguro quitarse las gafas únicamente durante los minutos de totalidad absoluta, cuando la Luna cubre el 100 % del Sol y se hace de noche.

Métodos caseros desaconsejables

El IAC advierte que las gafas de sol comunes, cristales ahumados, radiografías, CD, películas fotográficas, filtros baratos para prismáticos o telescopios y otros métodos caseros "son totalmente desaconsejables", pues ninguno bloquea la radiación en el rango y la cantidad necesarios para proteger el ojo. El único método casero relativamente aceptable, aunque con limitaciones ópticas, es el cristal o filtro de soldador de grado alto (12 a 14).

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