Un equipo de astrónomos ha logrado la evidencia más sólida hasta la fecha de que algunos planetas fuera de nuestro Sistema Solar poseen campos magnéticos. Utilizando el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral y el Telescopio Gemini North, los investigadores midieron la velocidad de los vientos en siete exoplanetas gigantes gaseosos extremadamente calientes, similares a Júpiter pero mucho más cercanos a sus estrellas.
Un avance en la investigación de exoplanetas
Las observaciones revelaron que estos vientos probablemente están influenciados por campos magnéticos, lo que constituye la primera medición robusta del magnetismo en planetas más allá del Sistema Solar. "Este avance abre una ventana completamente nueva en la investigación de exoplanetas. Es la primera vez que podemos comparar los entornos magnéticos de otros mundos, un paso clave para comprender qué planetas pueden sobrevivir, conservar su agua e incluso, quizás algún día, albergar vida tal y como la conocemos", afirma Julia Seidel, astrónoma del Laboratorio Lagrange y autora principal del estudio publicado en Nature Astronomy.
¿Por qué son importantes los campos magnéticos?
El campo magnético terrestre influye de forma compleja en nuestra atmósfera, protegiéndonos de la radiación solar y cósmica. Su estudio es esencial para entender qué hace a un planeta potencialmente habitable. Aunque se sabe que Júpiter y Saturno tienen campos magnéticos, hasta ahora no se había logrado medir directamente la intensidad de estos en exoplanetas.
Vientos extremos y un patrón inesperado
El equipo analizó la velocidad del viento en siete exoplanetas bloqueados por marea, es decir, que siempre muestran la misma cara a su estrella. Esto genera un hemisferio diurno permanentemente expuesto a la radiación y un lado nocturno en sombra constante, creando vientos de gran intensidad. Las velocidades registradas oscilaron entre unos 7.200 km/h y más de 25.000 km/h, muy superiores a los 1.500 km/h de Júpiter.
Al analizar cómo variaban las velocidades con la temperatura, los investigadores detectaron un patrón inesperado: cuanto más caliente es el planeta, más lentos son los vientos. "Esto es totalmente contraintuitivo, porque en principio los planetas más calientes tienen más energía para acelerar los vientos. Debe de existir algún mecanismo que los frene en los objetos más extremos", señala el coautor Vivien Parmentier.
Campos magnéticos como freno
El equipo concluye que la explicación más consistente es la presencia de campos magnéticos planetarios, que pueden actuar como un freno, ralentizando el movimiento de partículas cargadas en la atmósfera. A partir de ello, los científicos lograron inferir la intensidad del campo magnético en cada planeta, con valores comparables a los del Sistema Solar: aproximadamente cuatro veces más débiles que el de Júpiter o alrededor de la mitad de su intensidad.
Auroras más intensas y futuras investigaciones
Además de influir en los vientos, estos fuertes campos magnéticos podrían generar auroras mucho más intensas que las de la Tierra. "En la Tierra conocemos la belleza de las auroras boreales y australes, donde partículas del Sol interactúan con nuestro campo magnético. En estos exoplanetas, las auroras impulsadas por el magnetismo podrían ser incluso más espectaculares", explica la coautora Bibiana Prinoth.
El equipo espera con interés la llegada del Extremely Large Telescope (ELT) del ESO, que permitirá estudiar no solo grandes exoplanetas similares a Júpiter, sino también mundos más pequeños como la Tierra, e incluso detectar gases que podrían generar auroras en planetas lejanos.



