El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró el martes que no se ha producido ningún cambio en la política estadounidense respecto a Taiwán y que Washington desea que se mantenga el statu quo en la región.
Declaraciones de Rubio ante el Senado
Durante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio afirmó: "Lo más importante que hay que entender es que queremos que se mantenga el statu quo tal y como está en este momento. Esa es nuestra política, eso es lo que hemos dicho y eso es lo que seguimos diciendo".
El funcionario agregó que la relación con Taiwán es "muy delicada de equilibrar, pero nuestra política respecto a Taiwán no va a cambiar". Estas declaraciones buscan disipar cualquier duda sobre el compromiso de Washington con la isla, especialmente después de la cumbre entre el presidente Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, celebrada el mes pasado en Pekín.
Preocupaciones en Taipéi
El encuentro entre Trump y Xi generó cierta inquietud en Taipéi respecto al respaldo de Estados Unidos para ayudar a la isla, que cuenta con un gobierno democrático, a defenderse de posibles amenazas. Sin embargo, Rubio reiteró que la postura de Washington sigue siendo firme y coherente con su política de larga data.
Estados Unidos mantiene relaciones no oficiales con Taiwán desde 1979, cuando reconoció diplomáticamente a la República Popular China. No obstante, sigue siendo el principal proveedor de armas a la isla, lo que genera tensiones con Pekín, que considera a Taiwán como una provincia renegada.
Rubio subrayó que el objetivo de Estados Unidos es preservar la estabilidad en la región del Indo-Pacífico y evitar cualquier acción unilateral que altere el equilibrio actual. "Queremos que todas las partes actúen con responsabilidad y eviten provocaciones", concluyó.



