El presidente de la Cámara de Representantes, Julián López, presentó este martes su renuncia irrevocable tanto a la presidencia del organismo como a su curul, que ocupaba desde hace cuatro años con el aval del Partido de la U. La decisión se hará efectiva a partir del próximo 26 de junio, según informó en una carta dirigida a los miembros de la mesa directiva.
Motivos de la renuncia
En su misiva, López explicó que su renuncia responde a una convicción personal: “He creído en la política como un acto de conciencia y no de obediencia; como una conversación abierta y no como una suma de silencios. Por eso, cada decisión que tomé, aun en medio de la dificultad, respondió a una convicción sencilla: que el mandato no pertenece a quien lo ejerce, sino a quienes lo confían”, señaló el congresista vallecaucano.
López agregó que presidir la Cámara fue una de las mayores responsabilidades de su vida pública y que la ejerció con vocación de equilibrio, escuchando incluso las críticas. “Hoy cierro este capítulo sin renunciar a lo esencial. No me aparto de las causas que me trajeron hasta aquí, ni del compromiso con quienes creyeron en una forma distinta de hacer política”, afirmó.
Fricciones con el Partido de la U
Durante su gestión, López respaldó las reformas sociales del gobierno de Gustavo Petro, lo que generó tensiones con su partido, el Partido de la U. La situación escaló cuando la colectividad no le otorgó el aval para las pasadas elecciones legislativas, lo que lo llevó a renunciar a la militancia a finales de 2025. En esa ocasión, declaró: “Me dirijo a ustedes con la conciencia tranquila de un servidor público que no pertenece a ningún clan ni baronazgo. Hablo desde mi fidelidad a la Constitución, a las instituciones y, especialmente, al pueblo vallecaucano, que me otorgó el mayor honor de mi vida pública: representarlo en la Cámara de Representantes y presidirla”.
Defensa de la relación Ejecutivo-Legislativo
En las últimas semanas de su gestión, López defendió la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo. En una entrevista con este diario a mediados de mayo, señaló: “Aquí todos los días algunos congresistas se levantan a maltratar al Gobierno. Y Petro no dice nada. Eso hace parte de la independencia. Cuando él tenga alguna opinión, pues que la diga, como lo ha hecho, y acá lo decidiremos bien. Y abriremos siempre el diálogo. Ha sido un hombre respetuoso, no se ha metido sino a cuestionar el porqué no avanzan las iniciativas del Gobierno”.
Con esta renuncia, López cierra un capítulo de su carrera política, pero deja abierta la posibilidad de continuar en la vida pública desde otras trincheras.



