Al día siguiente de la primera vuelta presidencial, Iván Cepeda comenzó a enfocarse en la segunda vuelta. El candidato del Pacto Histórico, quien según el preconteo quedó en segundo lugar detrás de Abelardo de la Espriella, emplazó a su rival a un debate de cara a la contienda definitiva del próximo 21 de junio. Lo hizo pocas horas después de anunciar, en línea con la postura del presidente Gustavo Petro, que no reconocería los resultados preliminares de la jornada electoral hasta que concluya el proceso de escrutinio, postura rechazada de pleno por el resto de sectores políticos.
El emplazamiento de Cepeda
“Anuncio a la opinión pública que emplazo a debate político y electoral al candidato Abelardo de la Espriella. Las condiciones para efectuarlo serán acordadas por las personas que he designado para ese fin, y cuyo nombre daré a conocer”, indicó Cepeda. El candidato oficialista recibió un golpe inesperado el 31 de mayo, cuando el abogado Abelardo de la Espriella terminó imponiéndose en la primera vuelta por cerca de 700.000 votos. Hasta entonces, en el entorno de Cepeda predominaba la convicción de que no solo lideraban la contienda, sino que incluso existía la posibilidad de alcanzar la Presidencia sin necesidad de una segunda vuelta.
La respuesta de De la Espriella
El resultado alteró por completo el tablero electoral. Ahora es De la Espriella, el aspirante que se presentó como 'outsider' frente al establecimiento político, quien llega con ventaja al balotaje del 21 de junio. Su respuesta al reto lanzado por Cepeda no tardó en llegar. “¿Ahora sí, cobarde? Te escondiste mientras tu dueño hacía tu campaña, y fallaron. Primero reconoce el resultado de las elecciones y vamos a debatir ya mismo”, escribió el candidato en sus redes sociales. Además de aceptar el desafío, el penalista intentó fijar las condiciones del eventual encuentro. Propuso que el debate se realice el próximo 9 de junio en las instalaciones de la Revista Semana, aunque hasta el momento no existe un acuerdo entre las campañas sobre el formato, los moderadores ni las reglas del cara a cara.
Condiciones del debate
“Convoca a tu fórmula vicepresidencial, la Señora Aida Quilcué; José Manuel y yo los estaremos esperando en los estudios de Semana”, contraatacó De la Espriella. Cepeda, sin embargo, no aceptó ir allí y cuestionó al abogado por fijar “unilateralmente” las reglas de juego, algo que su propia campaña intentó hacer en primera vuelta. Para negociar designó como sus compromisarios a Gabriela Parra (integrante de su UTL) y al representante del Pacto Histórico Gabriel Becerra. “Nadie está pidiendo que entremos a hacer una especie de protocolo detallado y meticuloso. Simplemente que pactemos unas mínimas condiciones que garanticen que el debate va a ser en condiciones de respeto, dignidad y en el que se puedan exponer ideas para que la ciudadanía pueda tomar su decisión”, sostuvo el candidato del Pacto Histórico.
Análisis de expertos
Para la analista María Lucía Jaimes, la campaña de Cepeda puede pensar que en debate pueden demostrar que tiene unas ideas más claras sobre las formas de gobierno que proponen. Sin embargo, dice, “el problema con la aplicación de los debates es que se han puesto condiciones para hacerlo, y en este momento De la Espriella no tendría por qué aceptar condiciones al ser el candidato que va ganando la contienda”. Cristian Rojas, profesor de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de La Sabana, comenta que no asistir a debates es algo frecuente para los candidatos favoritos, pero Cepeda ya ve que necesita buscar votos en el público general y no solo en las bases a las que llega el gobierno y el partido. “No se siente tan favorito como antes. Pero también puede que plantee condiciones inviables y luego transmita el mensaje de que De la Espriella se asustó”, opinó el académico.
Una postura similar tiene el consultor de la firma de asuntos públicos Orza, Gonzalo Araujo. “Cepeda observa con el resultado de primera vuelta que necesita más electores que los que le transfiere la favorabilidad del presidente y que ante el poco tiempo que le queda, puede perder la elección”.
Antecedentes y perspectivas
El antecedente no juega a favor del optimismo. Durante los meses previos a la primera vuelta, Cepeda impulsó la idea de un debate junto a Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, un escenario que generó expectativa en la campaña pero que nunca llegó a materializarse. Aunque se habló de designar compromisarios para acordar las condiciones del encuentro, estos nunca fueron nombrados y la iniciativa terminó diluyéndose. Ahora el panorama parece aún más complejo. A diferencia de entonces, la contienda está reducida a dos candidatos y ambos tienen incentivos para intentar fijar las reglas del juego. Mientras Cepeda anunció a sus delegados para acordar las condiciones del debate, De la Espriella ya propuso una fecha y un escenario concretos, una diferencia de enfoque que anticipa una negociación difícil.



