Venezuela registró en mayo de 2026 una inflación mensual del 6,3 %, el dato más bajo de los últimos 19 meses, según informó el Banco Central de Venezuela (BCV) en una nota de prensa difundida este sábado. El resultado marca una desaceleración en la senda inflacionaria, aunque la presión del dólar y la pérdida de valor del bolívar continúan afectando la economía.
Inflación de mayo en Venezuela bajó a 6,3 %
El dato de mayo representa una reducción significativa frente a los registros más altos observados en meses recientes. De acuerdo con el gráfico compartido por el BCV, la inflación mensual más alta de los últimos 19 meses se presentó en enero de 2026, cuando alcanzó el 32,6 %. Desde entonces, el comportamiento de los precios ha sido uno de los principales puntos de seguimiento económico.
El presidente del BCV, Luis Pérez, ya había anticipado el pasado 4 de mayo que 2026 estaría marcado por cambios significativos. Según afirmó entonces, esos ajustes podrían percibirse al cierre del año y “muy seguramente en los años siguientes, sobre todo los dos que vienen, 2027 y 2028”. También estimó que desde mayo la inflación sería de un solo dígito.
Pese a esa desaceleración, los precios siguieron subiendo en varios sectores de consumo. El mayor incremento se registró en esparcimiento y cultura, con un 7,3 %. Le siguieron restaurantes y hoteles, con 7,1 %; vestido y calzado, con 7 %; equipamiento del hogar, con 6,8 %; servicios de educación, con 6,6 %, y comunicaciones, con 6,5 %.
Dólar en Venezuela sigue presionando los precios
Expertos citados en la información señalan que una de las principales causas del aumento de precios en Venezuela es la cotización del dólar. La divisa estadounidense funciona como referencia para fijar bienes y servicios en el país, una consecuencia del periodo de hiperinflación que atravesó la economía venezolana entre 2017 y 2021.
El comportamiento cambiario muestra que la presión no ha desaparecido. En lo corrido de 2026, el bolívar ha perdido un 45 % de su valor frente al dólar estadounidense en el mercado oficial. Al cierre del último viernes de mayo, último día hábil del mes, la divisa se ubicó en 549,37 bolívares, según las cifras del BCV.
La cotización del dólar aumentó un 82,2 % frente a los 301,37 bolívares registrados a comienzos de enero. Solo en mayo, la moneda estadounidense subió un 12,2 %, desde 489,55 bolívares. Ese movimiento significó una devaluación mensual del bolívar del 10,8 %, un factor que mantiene presión sobre los costos y la capacidad de compra.
Salarios y bonos en medio de la devaluación del bolívar
La constante pérdida de valor del bolívar ha llevado al Gobierno venezolano a pagar bonificaciones suplementarias calculadas con base en la moneda estadounidense. El pasado 30 de abril, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció un incremento en los bonos, que quedaron en 240 dólares para trabajadores y 70 dólares para pensionados.
La decisión, sin embargo, generó rechazo entre diferentes sindicatos del sector público. El cuestionamiento principal es que estas bonificaciones no inciden en beneficios laborales como vacaciones y prestaciones sociales. Es decir, aunque representan un alivio frente a la pérdida de poder adquisitivo, no sustituyen un aumento formal del salario ni fortalecen las bases prestacionales.
El salario mínimo se mantiene desde 2022 en 130 bolívares. A la tasa oficial actual, ese monto equivale a cerca de 22 centavos de dólar, el mismo valor que reciben los pensionistas. Por eso, aunque la inflación de mayo muestra una desaceleración, la economía venezolana sigue enfrentando fuertes tensiones entre precios, tipo de cambio, ingresos laborales y capacidad real de consumo.



