París, 3 jun (EFE).- El comandante ruso del petrolero Fagor, de nacionalidad rusa, que fue interceptado por Francia el domingo y que está sujeto a sanciones internacionales, ha pasado a estar bajo custodia policial, según informó este miércoles la Fiscalía de Brest, ubicada en el noroeste francés.
El comandante del Fagor, que cuenta con una tripulación de 23 personas, se enfrenta a posibles penas de hasta un año de prisión y una multa de 150.000 euros por los delitos de utilizar un pabellón falso y no someterse al control de las autoridades francesas.
La interceptación del petrolero fue anunciada el lunes por el propio presidente francés, Emmanuel Macron, quien aclaró que la operación se había llevado a cabo en cumplimiento "estricto" del derecho del mar. La acción fue ejecutada por la Marina francesa en aguas del Atlántico, en alta mar, con el respaldo de varios socios internacionales, entre ellos el Reino Unido.
Macron califica de "inaceptable" la elusión de sanciones
En su mensaje del lunes, Macron consideró "inaceptable" que ciertos buques intenten evadir las sanciones internacionales, violen las normas marítimas y contribuyan a financiar la guerra que Rusia mantiene contra Ucrania desde hace más de cuatro años.
Detalles de la interceptación
La Prefectura Marítima del Atlántico precisó que la interceptación del petrolero se produjo a más de 400 millas náuticas al oeste del extremo de Bretaña. El buque procedía de Múrmansk, en Rusia, y se dirigía hacia la ciudad balnearia de Limbe, en Camerún, país del que estaba abanderado. Sin embargo, la Marina francesa sospechó que probablemente se trataba de una bandera falsa y decidió abordar el buque, tal como lo permite la Convención de Montego Bay sobre el Derecho del Mar.
Por su parte, Rusia calificó la operación como "al límite de la piratería internacional".
Antecedentes de interceptaciones
Este es el tercer buque ruso de la denominada "flota en la sombra", vinculada al transporte de petróleo ruso, que Francia intercepta en lo que va de año. El petrolero Grinch fue capturado en el mar de Alborán el 22 de enero de 2026, y el Deyna fue interceptado el 20 de marzo pasado en el Mediterráneo occidental, también sospechoso de operar bajo bandera falsa para transportar crudo ruso sancionado. En septiembre de 2025, las autoridades francesas intervinieron asimismo el barco Boracay.



