Las fuerzas rusas atacaron Ucrania durante la madrugada del martes con cientos de drones y decenas de misiles balísticos, causando al menos 18 muertos en todo el país, seis de ellos en la capital, Kiev, donde se escucharon fuertes explosiones, según informaron las autoridades locales.
De acuerdo con la Fuerza Aérea de Ucrania, Moscú lanzó 656 drones y 73 misiles balísticos. De estos, 602 aeronaves no tripuladas y 40 proyectiles fueron derribados, aunque los misiles balísticos son más difíciles de interceptar.
En Kiev, periodistas de la AFP reportaron que las sirenas de alerta aérea sonaron por toda la ciudad, seguidas de una serie de explosiones en plena noche. Muchos residentes se dirigieron a refugios y estaciones de metro subterráneas, llevando bolsas y mantas.
Contexto del conflicto
Rusia mantiene una ofensiva a gran escala contra Ucrania desde febrero de 2022, bombardeando diariamente ciudades ucranianas, lo que ha llevado a Kiev a intensificar sus represalias. Desde finales de la semana pasada, las autoridades ucranianas ya habían advertido sobre la posibilidad de un ataque masivo ruso.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga, declaró que estos ataques demuestran que el presidente ruso, Vladimir Putin, "se está quedando sin opciones militares" en su invasión. "Putin es un criminal de guerra y un perdedor que no tiene más cartas que el terror. Moscú está perdiendo en el campo de batalla. Ningún número de misiles puede cambiar esto", escribió en redes sociales.
Reacción de Zelenski
El ejército ruso afirmó que llevó a cabo un "ataque masivo" contra instalaciones del complejo militar-industrial de Ucrania, utilizando "armas de alta precisión" como proyectiles hipersónicos. El ataque, según el Ministerio de Defensa ruso, fue "en respuesta a los actos terroristas del régimen de Kiev" y apuntó a objetivos en Kiev, Zaporiyia (sur), Járkov (este) y Dnipropetrovsk (centro-este). También se golpearon instalaciones energéticas y de transporte vinculadas al ejército ucraniano en otras regiones.
Aunque las fuerzas ucranianas derribaron la mayoría de los drones, solo pudieron interceptar 40 de los 73 misiles. Esto llevó al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a solicitar el desarrollo de sistemas de defensa aérea europea y más ayuda de Washington. "La asistencia de Estados Unidos en el suministro de misiles para los sistemas Patriot es absolutamente necesaria", escribió en X.
Balance de víctimas y daños
Periodistas de la AFP observaron explosiones y enormes columnas de humo sobre Kiev al amanecer. Al menos una parte de la ciudad quedó sin electricidad tras el bombardeo. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, reportó seis muertos y al menos 66 heridos en la capital.
En el este, en la ciudad industrial de Dnipró, el gobierno local informó de al menos doce muertos, entre ellos un niño, y alrededor de 35 heridos. En Odesa, al sur del país, una maternidad con recién nacidos y mujeres en trabajo de parto fue alcanzada, aunque las autoridades indicaron que no hubo víctimas.
Intensificación de ataques
Del lado ruso, un civil murió el lunes en la región de Kursk, cerca de la frontera, en un ataque con drones ucranianos, según el gobernador local, Aleksandr Khinchtein. Además, un incendio se desató en la refinería de Ilski, en la región de Krasnodar, al sur de Rusia, a raíz de un ataque con drones, de acuerdo con el cuartel general operativo de la zona.
Zelenski había afirmado el viernes que Moscú preparaba "un nuevo ataque masivo" contra Ucrania, mientras que Rusia pidió a los diplomáticos extranjeros que abandonaran Kiev. En mayo, Rusia lanzó 211 misiles contra Ucrania, uno de los números más altos desde el inicio del conflicto, incluyendo un proyectil de alcance intermedio Oreshnik capaz de transportar ojivas nucleares, utilizado por tercera vez en la guerra.
Asimismo, Rusia lanzó 8.150 drones de largo alcance contra Ucrania en mayo, un 24 % más que en abril, a pesar de una tregua de tres días a partir del 9 de mayo que brevemente alimentó esperanzas de una reanudación de negociaciones. Moscú y Kiev se acusaron mutuamente de violar ese alto el fuego anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha intentado mediar sin éxito.



