Madrid, 8 jun (EFE).- El papa Francisco ha afirmado este sábado que "la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre" durante su discurso ante 80.000 fieles de la diócesis de la capital, reunidos en el Estadio Santiago Bernabéu. El pontífice comenzó su intervención dirigiéndose al cardenal y arzobispo de Madrid, José Cobo, con la metáfora futbolística: "Para un jugador hacer un gol aquí es algo que marca la vida; don José: La Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre".
Testimonios de migrantes y conversos
Antes de tomar la palabra, el papa escuchó el testimonio de una familia peruana migrante y de un joven que descubrió la fe siendo adulto. Jorge Barco y Liliana Torres, matrimonio peruano con 29 años de casados, relataron su experiencia: "Llegamos a España hace 4 años con un objetivo claro: ofrecerle a nuestra hija un lugar más seguro para vivir y pueda realizar sus estudios superiores que le permita construir un mejor futuro". A pesar del "miedo al racismo", se sintieron acogidos en Madrid. "Al llegar, sentíamos cierto temor por las historias que habíamos escuchado sobre el racismo y discriminación. Sin embargo, nuestra experiencia fue completamente distinta. Desde el primer día, España nos acogió con los brazos abiertos", añadieron.
Álvaro, de 33 años, explicó que durante gran parte de su vida se definió como ateo e incluso rechazó conscientemente la fe. Sin embargo, una profunda búsqueda de sentido le llevó a preguntarse por el propósito de la existencia y a experimentar un vacío interior, lo que finalmente lo condujo a la fe.
Un acto multitudinario en el Bernabéu
El evento congregó a miles de fieles en el emblemático estadio madrileño, en un ambiente de celebración y reflexión. El papa Francisco, conocido por su cercanía con los migrantes y su llamado a la inclusión, aprovechó la ocasión para destacar la labor de la Iglesia local y su capacidad de acogida.
La visita del pontífice a Madrid forma parte de su agenda pastoral, en la que ha priorizado el encuentro con comunidades migrantes y jóvenes. El mensaje de "golazo" resonó entre los asistentes, que ovacionaron al papa en múltiples ocasiones.



