El canciller alemán, Friedrich Merz, celebró este lunes la victoria del primer ministro armenio, Nikol Pashinián, en las elecciones presidenciales celebradas el día anterior. Merz afirmó que los ciudadanos del país caucásico votaron a favor de la democracia y la paz, según declaraciones recogidas en Berlín.
En un mensaje publicado en la red social X, Merz expresó: "Felicitaciones al primer ministro Nikol Pashinián y al pueblo armenio. Pese a una enorme presión, el pueblo de Armenia ha elegido claramente la democracia y la paz. Espero seguir profundizando en nuestra cooperación bilateral y europea con Armenia".
Apoyo de Alemania al proceso electoral
Previamente, el Ministerio de Exteriores de Alemania había destacado que las elecciones en Armenia se desarrollaron sin incidentes, a pesar de los temores sobre posibles intentos de injerencia por parte de Rusia. Un portavoz del ministerio, Josef Hinterseher, señaló en una rueda de prensa ordinaria que "en vista de que son unas elecciones que marcan el rumbo del curso de reformas, era muy importante que solo los ciudadanos y ciudadanas de Armenia decidiesen sobre su resultado".
Hinterseher recalcó que Alemania fue uno de los países que enviaron observadores, ante las "preocupantes informaciones" sobre posibles intentos de injerencia externa rusa, como campañas de desinformación e "influencia híbrida".
Participación y resultados
La participación electoral, que según datos provisionales se situó ligeramente por debajo del 60 %, fue más alta que en comicios anteriores, lo que constituye una "muy buena señal", según el portavoz. Los resultados preliminares indican que Pashinián, quien ha prometido continuar con su agenda política y de reformas para acercar a Ereván a la Unión Europea (UE), habría obtenido una "mayoría muy estable".
No obstante, Hinterseher matizó que aún no se trata de datos oficiales e instó a esperar información adicional para una valoración más profunda. Todo apunta a que el partido de Pashinián, Contrato Civil, obtendría 61 de los 100 escaños parlamentarios, lo que le permitiría reformar la Constitución para firmar la paz con Azerbaiyán, un acuerdo rechazado por la oposición prorrusa.



