Marco Rubio señala a Colombia como país no aliado de EE. UU.
Marco Rubio señala a Colombia como no aliado de EE. UU.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes ante el Senado estadounidense que Latinoamérica está hoy “llena” de países aliados de Washington, una condición que calificó como un “logro importante” para la política exterior de su país. Sin embargo, el jefe de la diplomacia estadounidense marcó diferencias con varios gobiernos de la región, entre ellos el de Colombia, cuyo presidente, según dijo, “ha sido problemático”.

Rubio destaca una región más cercana a Estados Unidos

Durante una audiencia ante el Senado de Estados Unidos, Rubio sostuvo que, en términos generales, América Latina atraviesa un momento de mayor cercanía con Washington. Desde su perspectiva, en la región predominan gobiernos afines a los intereses estadounidenses y con una orientación favorable hacia ese país.

“En términos generales, se trata ahora de una región llena de aliados de Estados Unidos, de líderes afines a Estados Unidos y de una orientación favorable hacia Estados Unidos”, señaló el secretario de Estado durante su intervención.

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El funcionario considera que este escenario representa un avance para Washington después de lo que describió como dos décadas de “abandono” de Estados Unidos en Latinoamérica. En su visión, ese período habría sido aprovechado por China para “incursionar” en el continente, una referencia que ubica la relación con la región dentro de una disputa más amplia por influencia política, económica y estratégica.

Rubio insistió en que la actual composición regional le permite a Estados Unidos contar con una “coalición de países amigos”, dispuestos a trabajar en asuntos considerados prioritarios por Washington. Entre ellos mencionó los temas de seguridad, un eje central de la agenda estadounidense para el continente y uno de los puntos en los que busca mayor alineación con los gobiernos latinoamericanos.

Colombia, Brasil, Venezuela, Cuba y Nicaragua, entre las excepciones señaladas

Aunque Rubio habló de una región mayoritariamente aliada, también enumeró excepciones. En ese grupo incluyó a Nicaragua, Cuba y Venezuela, países a los que señaló como desafíos para Estados Unidos. También mencionó a Brasil, por encontrarse en medio de un ciclo electoral, y a Colombia, por la relación con el actual Gobierno.

El secretario de Estado dijo que existen excepciones como “Nicaragua, Cuba y, obviamente, Venezuela, que sigue presentando algunos desafíos, y, por supuesto, Brasil, aunque está en medio de un ciclo electoral, y en cierta medida también el actual Gobierno de Colombia, cuyo presidente ha sido problemático”.

La referencia a Colombia se da en un contexto de tensión entre el presidente Gustavo Petro y Donald Trump. Por ahora, ambos han mantenido una relación tensa desde el regreso de Trump al poder en enero de 2025, a pesar de la reunión que realizó el primer mandatario al Despacho Oval en la Casa Blanca. Rubio no profundizó en los detalles de esa tensión durante la audiencia, pero sí ubicó al Gobierno colombiano dentro del grupo de casos que Washington no considera plenamente alineados.

En el caso colombiano, también aparece como telón de fondo el resultado de la primera vuelta presidencial del pasado domingo, en la que el ultraderechista Abelardo de la Espriella fue el candidato más votado y aspira a suceder a Petro. Ese dato añade relevancia política a las declaraciones de Rubio, pues conecta la lectura de Washington sobre la región con el momento electoral que atraviesa Colombia.

Brasil también fue señalado dentro de las excepciones, aunque Rubio lo relacionó con su ciclo electoral. El país celebrará elecciones en octubre, en las que está previsto que compitan el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador conservador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, aliado de Trump.

Seguridad, narcotráfico y disputa por influencia en América Latina

Uno de los ejes centrales de la intervención de Rubio fue la cooperación regional en seguridad. El secretario de Estado se refirió al Escudo de las Américas, una alianza impulsada por el presidente Donald Trump para combatir el narcotráfico y a la que se sumaron gobiernos de derecha como los de Argentina, Chile, Ecuador o El Salvador.

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Al hablar de una “coalición de países amigos”, Rubio presentó esa alianza como parte de los resultados que Washington considera relevantes en su nueva estrategia hacia América Latina. La lucha contra el narcotráfico aparece así como un punto de convergencia entre Estados Unidos y varios gobiernos de la región, especialmente aquellos que el secretario describió como afines a Washington.

Para Rubio, este realineamiento regional no solo tiene un componente de seguridad, sino también de influencia internacional. Su referencia a China muestra que la mirada estadounidense sobre Latinoamérica está atravesada por la competencia con otras potencias y por la intención de recuperar terreno en un continente que, según dijo, fue descuidado durante años.

El secretario de Estado también mencionó situaciones particulares en Venezuela y Cuba. En Venezuela, Estados Unidos afirma mantener un tutelaje desde la captura del expresidente Nicolás Maduro. En Cuba, Trump ha amenazado con “tomar el control” de la isla para forzar un cambio político.

Las declaraciones de Rubio marcan los puntos de fricción que seguirán ocupando la agenda diplomática del país, al menos mientras finaliza el Gobierno Petro. En esa lista aparece Colombia, no como un país aislado del debate regional, sino como uno de los gobiernos que Estados Unidos observa con reserva en medio de una etapa de cambios políticos, alianzas de seguridad y disputa por influencia en el continente.