La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha puesto en marcha una investigación sobre la seguridad de la mifepristona, conocida como la píldora abortiva. Este movimiento podría abrir la puerta para que el Gobierno de Donald Trump limite la forma en que se distribuye y utiliza este medicamento, según informó el jueves The Wall Street Journal.
Antecedentes y declaraciones oficiales
La FDA ha reiterado que la mifepristona sigue siendo segura y eficaz para su uso previsto cuando se emplea siguiendo las indicaciones. Sin embargo, Reuters no pudo verificar esta información de inmediato. La agencia no respondió a una solicitud de comentarios fuera del horario laboral habitual.
En mayo, la Corte Suprema de Estados Unidos garantizó que la píldora abortiva pudiera seguir recetándose mediante telemedicina y enviándose por correo, al restablecer una norma federal de 2023 que había facilitado el acceso al medicamento. Esto ocurrió mientras una impugnación presentada por el estado de Luisiana, gobernado por republicanos, continuaba su curso en los tribunales.
Detalles del estudio
El estudio, respaldado por la Casa Blanca, utilizará los sistemas existentes de seguridad de medicamentos. Se espera que dure seis meses y busca resistir críticas legales, según el informe. La FDA también está considerando contratar a una empresa para obtener y analizar datos sobre el uso de la mifepristona, según comentarios de funcionarios del Gobierno citados por el diario.
El WSJ señaló que algunos funcionarios esperaban que los resultados preliminares internos estuvieran disponibles en julio. No obstante, es improbable que los resultados completos estén terminados antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.
Contexto del aborto en Estados Unidos
El aborto médico, que generalmente consiste en un régimen de dos fármacos compuesto por mifepristona seguida de misoprostol, representa cerca de dos tercios de los abortos en Estados Unidos. Se utiliza para interrumpir un embarazo dentro de las primeras 10 semanas.
Los defensores del derecho al aborto han descrito las impugnaciones legales contra la mifepristona como la mayor amenaza al acceso al aborto en el país. Estas batallas legales ocurren tras el fallo de la Corte Suprema de 2022 que anuló el caso Roe contra Wade, un precedente que había reconocido el derecho constitucional de la mujer a interrumpir su embarazo y legalizado el aborto en Estados Unidos.



