Christian Calderón es uno de los miles de trabajadores con visa H-2A que cada año viajan desde México y Centroamérica hacia Estados Unidos para cosechar cultivos delicados como cerezas, arándanos y apio. En los primeros meses del año, estos hombres se dirigen al norte, viajando de noche en autobuses fletados hasta las granjas donde pasan la mayor parte del año.
Reducción de salarios en medio de la demanda
Mientras el gobierno de Donald Trump ha reducido los salarios de estos trabajadores, los agricultores estadounidenses solicitan más mano de obra extranjera para atender los cultivos más delicados del país. El programa H-2A no tiene límite de visados y está disponible para empleadores agrícolas estacionales que demuestren que no hay suficientes trabajadores locales disponibles.
Condiciones laborales y viajes
Los trabajadores H-2A, como Christian Calderón, son contratados para cosechar en lugares como Kennewick, Washington. Viajan en condiciones austeras y se alojan en las granjas durante la temporada de cosecha. La reducción salarial ha generado controversia, ya que muchos consideran que estos trabajadores realizan labores esenciales para la agricultura estadounidense.
El programa H-2A es fundamental para el sector agrícola, especialmente para cultivos que requieren recolección manual. A pesar de los recortes salariales, los agricultores insisten en la necesidad de más trabajadores extranjeros para mantener la productividad.



