Adidas y artesanas nahuas: camisetas bordadas para el Mundial
Adidas y artesanas nahuas: camisetas bordadas para el Mundial

Todo comenzó como una historia positiva. Someone Somewhere, una empresa mexicana de indumentaria, hizo una publicación en internet preguntándose por qué las camisetas de la selección mexicana para el Mundial no las bordaban algunas de las artesanas indígenas del país. Era una idea con el potencial de tender un puente entre el pasado y el presente de México, argumentaba la empresa, al tiempo que sacaría de la pobreza a algunas de las personas más vulnerables. Al día siguiente, Adidas llamó.

El mes pasado, dos años después de esa llamada, Adidas lanzó una colección especial de camisetas de la selección mexicana bordadas a mano por mujeres nahuas de la comunidad de Naupan, en el estado de Puebla. Las artesanas tardan aproximadamente siete horas en bordar cada camiseta, utilizando diseños que representan los fuegos artificiales que se utilizan para celebrar en su región. La iniciativa no solo busca rescatar técnicas ancestrales, sino también generar ingresos para las familias de las bordadoras.

Un puente entre tradición y modernidad

La colaboración entre Adidas y las artesanas nahuas es un ejemplo de cómo las grandes marcas pueden integrar la cultura local en sus productos. Las camisetas, que forman parte de la línea México 2026, combinan el diseño moderno de la indumentaria deportiva con el arte textil tradicional. Cada pieza es única, con variaciones en los patrones bordados que reflejan la creatividad de cada artesana.

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Impacto social y económico

Además del valor cultural, el proyecto tiene un impacto social significativo. Las bordadoras reciben un pago justo por su trabajo, lo que les permite mejorar sus condiciones de vida. La empresa Someone Somewhere, que actuó como intermediaria, asegura que el 100% de las ganancias de la venta de estas camisetas se destina a las comunidades indígenas. Hasta ahora, más de 50 mujeres han participado en el proyecto, y se espera que la cifra aumente en los próximos meses.

La iniciativa ha sido bien recibida tanto en México como a nivel internacional, destacando la importancia de preservar las tradiciones artesanales en un mundo globalizado. Sin embargo, también ha generado debates sobre la apropiación cultural y la necesidad de que las comunidades indígenas tengan control sobre sus diseños y conocimientos.

Para las mujeres nahuas, este proyecto representa una oportunidad de mostrar al mundo su talento y mantener vivas sus tradiciones. Como dice una de las bordadoras: “No solo bordamos una camiseta, bordamos nuestra historia”.

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