Bruselas, 8 jun (EFE).- La Unión Europea aprobó este lunes nuevas reglas para el control de las inversiones extranjeras directas, ampliando los sectores que deben ser supervisados y obligando a vigilar las transacciones realizadas por empresas europeas controladas por individuos o compañías extracomunitarias.
Ámbitos de supervisión ampliados
Las autoridades nacionales deberán controlar las inversiones en equipamiento de doble uso civil y militar, así como en sectores como inteligencia artificial, tecnología cuántica, semiconductores, energía y transporte. También se incluyen materias primas esenciales, infraestructura necesaria para procesos electorales y entidades financieras importantes para el sistema, como depositarios de valores u operadores de sistemas de pago.
Contexto geopolítico
La UE refuerza así las reglas establecidas en 2020 para supervisar inversiones extranjeras que puedan suponer un riesgo para la seguridad y el orden público, en un contexto de mayores tensiones geopolíticas. La decisión de controlar o no las inversiones recaerá únicamente en cada Estado miembro donde se realicen, aunque la Comisión Europea podrá emitir una opinión no vinculante en determinados casos.
En aquellos casos donde haya divergencia de opiniones, las autoridades nacionales deberán justificar por qué no han seguido el criterio del Ejecutivo comunitario, en aras de la transparencia. Las nuevas normas entrarán en vigor a finales del año que viene.



