El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó este lunes tres nuevos casos del gusano barrenador del ganado, una plaga parasitaria que afecta a animales de sangre caliente. Con estas detecciones, el total de casos reportados asciende a cinco, lo que incrementa la preocupación en el sector ganadero ante el avance de esta especie, erradicada del país en la década de 1960.
Detalles de los nuevos casos
Dos de los nuevos casos fueron reportados en Texas: uno en un terreno en el condado de La Salle, al sur del estado, y otro en una cabra en el condado de Gillespie, en la región central. El tercer caso, inicialmente ubicado en Texas, fue detectado en un perro en Nuevo México, lo que expande la plaga a dos estados. Las autoridades iniciaron una investigación epidemiológica sobre los tres nuevos contagios y señalaron que se cree que el perro había estado recientemente en México antes de llegar a Estados Unidos.
Declaraciones de la secretaria de Agricultura
La secretaria de Agricultura, Brooke Leslie, atribuyó el brote a las políticas migratorias del expresidente Joe Biden, aunque sin sustento en datos. "Esto se remonta, en última instancia, a la política de fronteras abiertas y al movimiento de millones de personas y sus animales desde Sudamérica, a través de Centroamérica", indicó durante una rueda de prensa en Kerrville, Texas, junto al gobernador Greg Abbott.
Estados Unidos congeló la importación de animales a través de la frontera sur en mayo del año pasado para prevenir la propagación de la mosca de la plaga, que se ha extendido por México en el último año. Leslie recordó que se están implementando medidas como la técnica del insecto estéril, que consiste en criar moscas en laboratorio, esterilizar a los machos mediante radiación y liberarlos en zonas afectadas. Estos machos estériles se aparean con hembras silvestres, que solo se reproducen una vez, impidiendo el nacimiento de nuevas larvas viables.
Medidas y críticas
"Nos hemos estado preparando desde el año pasado para el resurgimiento de este parásito en EE.UU.", afirmó Leslie. Los primeros dos casos se detectaron la semana pasada en Texas, y el gobierno estatal declaró estado de emergencia. El comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, criticó la respuesta del gobierno, calificándola de lenta: "En lugar de utilizar todas las herramientas disponibles, el USDA actuó con demasiada lentitud y se basó únicamente en una solución parcial que tarda años en implementarse por completo", señaló en un comunicado.
Impacto económico
Un brote a gran escala del gusano barrenador supondría pérdidas de "miles de millones de dólares" en la industria ganadera y aumentaría los precios de la carne de res, que ya han subido un 57% desde 2020, según la Reserva Federal de Dallas. La cantidad de ganado en EE.UU. está en su nivel más bajo en décadas debido a sequías, aumento de costos y la suspensión de importaciones de ganado de México. Texas, con más de doce millones de cabezas, es el mayor productor de ganado vacuno del país y cualquier amenaza sanitaria afecta a productores, exportadores y consumidores en todo el mercado estadounidense.



