La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha reducido sus previsiones de crecimiento económico global para 2026, señalando como principal causa el conflicto armado en Oriente Medio. Según el informe presentado este miércoles, la expansión del Producto Interno Bruto (PIB) mundial pasaría del 3,4% en 2025 al 2,8% en 2026, bajo el supuesto de que las perturbaciones energéticas sean "limitadas" en el tiempo. Sin embargo, la OCDE advierte que si el conflicto se prolonga hasta 2027, el crecimiento podría desacelerarse aún más, hasta el 2,1%.
Impacto del conflicto en la economía global
El informe titulado "Bajo presión" destaca que la guerra iniciada el 28 de febrero contra Irán por Estados Unidos e Israel ha generado un "choque energético real y grave". El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, una vía crucial para el transporte de hidrocarburos, ha disparado los costos energéticos y aumentado la incertidumbre para hogares y empresas en todo el mundo. Mathias Cormann, secretario general de la OCDE, afirmó que los efectos de este conflicto probablemente perdurarán incluso después de su fin, debido a las interconexiones en las cadenas de suministro globales y la integración de los mercados energéticos.
Regiones más afectadas
Las economías asiáticas, altamente dependientes de las importaciones de Oriente Medio, se encuentran entre las más golpeadas, junto con los países en desarrollo y los del Golfo. En América Latina, aunque no es una de las regiones más impactadas, se observan aumentos en los rendimientos de los bonos soberanos a 10 años y en los precios de los fertilizantes. Aida Caldera, del departamento de Economía de la OCDE, advirtió que si estos incrementos persisten, podrían traducirse en mayores costos de producción agrícola y, en última instancia, en precios más altos de los alimentos.
Previsiones por países
En el escenario base de perturbaciones limitadas, la OCDE proyecta un crecimiento del 2% para Estados Unidos en 2026. China crecería un 4,5%, mientras que India lo haría al 6,3%. La zona euro se expandiría solo un 0,8%, con España liderando (2,2%), seguida de Alemania y Francia (ambas con 0,7%). Para Brasil, la previsión se revisó al alza hasta el 1,6%; Argentina se mantiene en 2,8%; y México se redujo al 1,3%.
Inflación y políticas recomendadas
La OCDE estima que la inflación anual en el G20 subirá del 3,4% en 2025 al 4% en 2026, para luego moderarse al 3,1% en 2027, a medida que los precios de la energía y los alimentos se estabilicen. Ante la incertidumbre, la organización recomienda limitar en el tiempo las medidas de apoyo a hogares y empresas, y no generalizarlas, para evitar impactos negativos en los presupuestos nacionales. Asimismo, insta a los bancos centrales a mantener la vigilancia y ajustar la política monetaria si aparecen señales de presiones inflacionarias generalizadas o una desaceleración significativa.
Llamado a reducir la dependencia energética
El informe subraya la necesidad de que los países reduzcan su dependencia de las importaciones de hidrocarburos y diversifiquen sus fuentes de energía. Stefano Scarpetta, economista jefe de la OCDE, señaló que España ha logrado resistir mejor la crisis energética gracias a su diversificación. Cormann destacó que ampliar la capacidad nuclear puede proporcionar energía fiable y con bajas emisiones, complementando a las renovables y cubriendo el aumento de la demanda impulsado por tecnologías digitales.
En un escenario de falta de acuerdo entre Estados Unidos e Irán, la escasez de suministro no solo afectaría al sector agrícola y los precios de los alimentos, sino también a sectores clave como la inteligencia artificial, alerta la OCDE.



