Crisis en Cuba: hoteleras internacionales abandonan la isla por sanciones de EE.UU.
Hoteleras abandonan Cuba por crisis y sanciones de EE.UU.

La grave crisis económica que atraviesa Cuba, sumada al temor a las sanciones impuestas por Estados Unidos, está desmantelando el sector turístico de la isla. Este sector, que en el pasado fue un motor clave para el crecimiento del país, ha visto cómo en apenas una semana las cuatro grandes cadenas hoteleras que operaban en la isla han anunciado su salida parcial o total.

La primera industria de Cuba, que ya en 2025 había registrado sus peores cifras en dos décadas (sin contar la pandemia), se está desmoronando de forma acelerada ante la intensa presión de Washington, centrada en sectores estratégicos como el turístico, el energético y el financiero.

Salida de las grandes cadenas hoteleras

La cadena española Meliá, la hotelera con más establecimientos en Cuba, anunció su salida "inmediata" de 15 de los 35 resorts que gestionaba (la propiedad siempre es de empresas estatales cubanas). Esta decisión sigue a la de otra española, Iberostar, que dejó 12 de sus 18 hoteles, y que era la segunda con mayor presencia en la isla.

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En los días previos, el grupo canadiense Blue Diamond también comunicó el cese total de su actividad en Cuba, al igual que la indonesia Archipiego International, que operaba seis establecimientos en el país caribeño.

En términos similares a Iberostar, Meliá argumentó que "el contexto geopolítico social, legal y económico" de la isla les llevaba a tomar esa decisión, "una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación" de la empresa.

Incertidumbre sobre los hoteles abandonados

Es incierto qué sucederá con el cerca de medio centenar de instalaciones hoteleras que han dejado de operar las cadenas internacionales. EFE preguntó al Gobierno cubano, pero hasta el momento no ha recibido respuesta.

Entre las opciones posibles se encuentra buscar algún operador internacional que no tema verse afectado por las sanciones estadounidenses, o cerrar estos establecimientos de forma temporal hasta que la situación externa se defina tras meses de incertidumbre geopolítica.

Impacto en el transporte aéreo

Las hoteleras no son las únicas empresas extranjeras del sector en tomar decisiones radicales. Desde que comenzó el bloqueo petrolero de EE.UU. el 29 de enero, la mayoría de las aerolíneas que volaban a la isla han suspendido sus vuelos.

Las cuatro aerolíneas que unían Cuba con Canadá suspendieron operaciones, al igual que las dos rusas. Entre las seis, eran responsables de la mitad de los visitantes que recibió la isla en 2025. También han dejado de volar a la isla Air France y Turkish Airlines, entre otros grandes nombres internacionales.

La mayoría de las frecuencias con España, uno de los países con más conexiones con la isla, también se han cancelado temporalmente. Actualmente, solo Air Europa mantiene dos vuelos semanales, cuando llegaron a ser hasta cuatro diarios.

Tan solo se están manteniendo, aunque con menos frecuencias, las rutas con México y Panamá y, curiosamente, con Estados Unidos.

Consecuencias devastadoras para el turismo

Las consecuencias son devastadoras. En los cuatro primeros meses del año, Cuba recibió 328.608 turistas internacionales, un 55,8 % menos que en el mismo período del año anterior, que ya había sido el peor año desde 2002 (sin contar los años de la pandemia).

Cuba recibió en 2025 tan solo 1,8 millones de turistas extranjeros, y su ocupación hotelera, de un parque con unas 80.000 habitaciones según cifras de 2024, se derrumbó hasta el 18,9 %.

El sector turístico cubano ya se encontraba en una situación difícil por la grave crisis en el país, que lastra el servicio y la experiencia; la decisión de EE.UU. de no conceder visas rápidas ESTA a quienes visiten previamente Cuba; el cierre de rutas aéreas; y la competencia de destinos equiparables como Cancún (México) y Punta Cana (República Dominicana).

En comparación, en 2024 llegaron 2,2 millones de visitantes extranjeros, y en 2023, unos 2,4 millones. El volumen de turistas ya se situaba en torno a la mitad de los máximos del sector, registrados en 2018 (4,6 millones) y 2019 (4,2 millones), durante los años del "deshielo" diplomático con Washington.

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Impacto en la economía cubana

El hundimiento del turismo tiene consecuencias para toda la economía, ya que en las últimas décadas había sido un motor de crecimiento y uno de los tres sectores que más divisas reportaba al país, junto a las remesas y las misiones médicas. Cuba necesita importar el 80 % de lo que consume.