Un nuevo estudio de la Reserva Federal de Boston indica que el cambio en la forma en que los estadounidenses consumen energía podría permitir al banco central enfocar sus decisiones de política monetaria en el impacto inflacionario del aumento de los precios del petróleo provocado por la guerra en Oriente Medio.
Cambios fundamentales en la economía estadounidense
En un informe publicado el jueves, los economistas del banco señalaron que la exposición de la economía de Estados Unidos a la economía mundial ha cambiado de manera fundamental desde la década de 1970, en un contexto de mayor eficiencia energética y aumento de la producción nacional de energía.
Estos cambios implican que un alza en el precio del crudo tiene un impacto menor en la inflación en comparación con el pasado. Además, el incremento de la producción energética nacional significa que los precios más altos pueden impulsar el empleo en el sector, compensando así las pérdidas de empleo que se habrían producido en épocas anteriores, según escribieron los investigadores del banco.
Impacto moderado en el mercado laboral
Dado que el impacto en el mercado laboral es ahora más moderado, también se reduce el efecto desinflacionista que solía acompañar a las pérdidas de empleo generalizadas vinculadas a una crisis energética. Esto sugiere que las presiones inflacionistas serían mayores de lo que habrían sido en otras circunstancias.
"La vulnerabilidad de la economía estadounidense a las crisis petroleras ha cambiado de forma fundamental: no se ha eliminado, sino que se ha reconfigurado", escribieron los economistas. "Estas conclusiones implican que la política monetaria debería centrarse más en los efectos sobre la inflación asociados a las crisis petroleras que en los efectos sobre el empleo".
Comparación con crisis pasadas
El documento señala que la crisis actual es notable, pero que hasta ahora su impacto económico es menor que el del embargo petrolero de la OPEP de 1973-1974 o la revolución iraní de 1978-1980. Los autores también afirmaron que "la disminución de los efectos agregados sobre el empleo de las crisis petroleras reduce la probabilidad de que se produzcan compensaciones de tipo estanflacionario entre la inflación y el desempleo que caracterizaron la década de 1970".
Contexto de política monetaria
El informe se publicó en un momento en que los responsables de la Fed se esfuerzan por determinar el rumbo a seguir en materia de política monetaria. La entidad tiene previsto reunirse los días 16 y 17 de junio en una sesión en la que es casi seguro que los responsables mantendrán su rango objetivo de tasas de interés entre 3,5% y 3,75%.



