Europa experimentó en 2025 algunos de los impactos más severos del cambio climático jamás registrados. Temperaturas récord, olas de calor que alcanzaron el círculo polar ártico, pérdida acelerada de glaciares, incendios forestales históricos y una creciente presión sobre los ecosistemas marcaron un año que, según expertos internacionales, confirma que el continente sigue siendo el que más rápido se calienta en el mundo.
Principales hallazgos del informe
El informe 'European State of the Climate 2025', elaborado por el Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Medio Plazo (ECMWF) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), reúne el trabajo de cerca de un centenar de científicos. Entre los hallazgos más destacados figura que al menos el 95 % de Europa registró temperaturas anuales superiores al promedio durante 2025.
Una ola de calor de tres semanas afectó la región subártica de Fennoscandia, que comprende áreas de Noruega, Suecia y Finlandia, donde se registraron temperaturas superiores a los 30 grados Celsius cerca e incluso dentro del círculo polar ártico.
Pérdida de hielo y nieve
Las regiones más frías de Europa continúan experimentando cambios acelerados. En marzo de 2025, la superficie cubierta de nieve en Europa estuvo aproximadamente 31 % por debajo del promedio, equivalente a una extensión similar a la suma de Francia, Italia, Alemania, Suiza y Austria. Los glaciares europeos registraron pérdidas netas de masa en todas las regiones monitoreadas. Islandia reportó la segunda mayor pérdida glaciar de su historia y la capa de hielo de Groenlandia perdió 139 gigatoneladas de hielo durante el año, un volumen equivalente a una vez y media toda el agua almacenada en los glaciares de los Alpes europeos.
Incendios forestales sin precedentes
El calor y la falta de precipitaciones contribuyeron a una temporada de incendios forestales sin precedentes. Aproximadamente 1,03 millones de hectáreas resultaron quemadas en Europa, la mayor superficie registrada hasta ahora. Las emisiones derivadas de estos incendios alcanzaron niveles récord. España fue uno de los países más afectados y concentró cerca de la mitad de las emisiones generadas por los incendios. Junto con España, Chipre, Reino Unido, Países Bajos y Alemania registraron los niveles más altos de emisiones por incendios forestales de su historia.
Condiciones oceánicas y sequía
La temperatura superficial del mar en la región europea alcanzó el valor anual más alto registrado, completando cuatro años consecutivos de récords de calor oceánico. Cerca del 86 % de las aguas europeas experimentaron olas de calor marinas y más de un tercio de la región enfrentó condiciones severas o extremas. Alrededor del 70 % de los ríos europeos presentaron caudales inferiores al promedio y la humedad del suelo ubicó a 2025 entre los tres años más secos desde 1992.
Impacto en la biodiversidad y acciones necesarias
Los autores del informe advierten que estos eventos extremos tienen consecuencias directas sobre la biodiversidad. Las olas de calor terrestres y marinas, las sequías y los incendios alteran hábitats y modifican los ciclos naturales. La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, afirmó que los datos evidencian el desequilibrio energético que enfrenta el planeta. Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del ECMWF, aseguró que el informe subraya la necesidad de acelerar las acciones de adaptación y mitigación.
A pesar de este panorama, el informe destaca avances en la transición energética: durante 2025, las energías renovables suministraron el 46,4 % de la electricidad consumida en Europa, y la energía solar alcanzó una contribución récord del 12,5 %. Los expertos concluyen que la protección de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático deben avanzar de forma conjunta, y que el ritmo de implementación de las metas de restauración ecológica deberá acelerarse.



