Calor extremo amenaza rendimiento en Mundial 2026: estudio
Calor extremo amenaza rendimiento en Mundial 2026

Desde la próxima semana, la atención mundial se centrará en el Mundial de Fútbol de la FIFA 2026, un evento que en su última edición (Catar 2022) cautivó a 5.000 millones de personas. Durante 39 días, del 11 de junio al 19 de julio, se disputarán 104 partidos. Sin embargo, los protagonistas no serán solo Lionel Messi, Kylian Mbappé o Luis Díaz, sino también las altas temperaturas que se esperan en varias sedes de Estados Unidos y México, un factor que ha encendido las alarmas entre científicos, médicos deportivos y organizaciones de futbolistas.

Carta de jugadores y exjugadores

En una carta firmada publicada el 20 de mayo, jugadores y exjugadores reconocen que el calor, agravado por la crisis climática, supone un desafío adicional. “El rendimiento disminuye y resulta imposible jugar con la misma intensidad que con temperaturas más moderadas. Con un calendario futbolístico cada vez más apretado, la fatiga física y mental ya afecta a muchos jugadores”, se lee en el documento, firmado por futbolistas de clubes y selecciones de Bélgica, Canadá, Alemania, Portugal, España, Reino Unido y Estados Unidos.

Informe del World Weather Attribution

La carta se publicó tras un informe del World Weather Attribution (WWA) que detalla cómo el calor será uno de los protagonistas, especialmente en partidos en Nueva York (final), Filadelfia, Kansas City y Miami. Según el informe, es probable que los partidos en ciudades del norte o costeras de Canadá y la costa del Pacífico de EE. UU. presenten temperaturas “relativamente suaves”. En cambio, los partidos en zonas más meridionales e interiores de EE. UU. y México estarán sujetos a “temperaturas significativamente más altas, que con frecuencia alcanzarán o superarán los 30 °C, con posibilidad de periodos de calor extremo durante el día”.

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Los investigadores utilizaron el indicador Temperatura de Bulbo Húmedo y Globo (WBGT), que considera humedad, calor radiante y circulación del aire, factores que afectan la capacidad del cuerpo para regular su temperatura interna mediante la sudoración y el intercambio de calor. Este indicador es clave en el deporte y la salud ocupacional, pues proporciona una evaluación fisiológica más relevante del estrés térmico.

Umbrales de riesgo

Para la Federación Internacional de Fútbol Profesional (FIFPRO), cuando la WBGT alcanza los 26 °C o más, el estrés térmico es un riesgo real y los partidos deben incluir pausas para refrescarse; a 28 °C o más, las condiciones se consideran inseguras y se recomienda aplazar el partido. La FIFA solo contempla el aplazamiento cuando la WBGT supera los 32 °C. De los 104 partidos del Mundial, 26 se disputarán con una WBGT de al menos 26 °C, y cinco con 28 °C. “Superar los umbrales es extremadamente probable ahora en estadios con aire acondicionado, pero también existe un fuerte aumento en la probabilidad en algunos estadios al aire libre, como los de Miami, Kansas o Filadelfia”, señala el informe. Esto muestra un aumento del riesgo en comparación con el Mundial de 1994 en EE. UU., cuando se esperaban 21 juegos con WBGT de 26 °C.

Chris Mullington, investigador en el Imperial College London, advierte que estas condiciones no solo afectan a los futbolistas, “sino también a los cientos de miles de aficionados en los estadios y festivales al aire libre”. El golpe de calor, la forma más grave de enfermedad relacionada con el calor, “pone en peligro la vida, y las personas mayores y aquellas con afecciones preexistentes son particularmente vulnerables”.

El rol del cambio climático

Climate Central también publicó un informe centrado en la temperatura de las sedes. Su conclusión es alarmante: 97 de los 104 partidos tienen mayor probabilidad de registrar temperaturas superiores a 28 °C. Casi la mitad de los partidos (49) tienen al menos un 50 % de probabilidad de calor que afecte el rendimiento.

Mike Tipton, investigador en la Universidad de Portsmouth, señala que “jugar con temperaturas superiores a 28 °C cambia el partido, afectando táctica, ritmo y calidad. Se observa menor intensidad, menos sprints y posiblemente menos ocasiones de gol”. Los jugadores tienden a esforzarse “más allá de sus límites naturales”.

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Riesgo para Colombia

En los partidos de Colombia, el riesgo de que las temperaturas afecten el rendimiento es del 63 % en la fase de grupos, aumentando a medida que avanzan. En su debut el 17 de junio en la Ciudad de México contra Uzbekistán, la probabilidad es del 19 %. En su segundo encuentro el 23 de junio en Guadalajara contra República Democrática del Congo, la probabilidad de calor intenso es del 88 %. En el último partido, el 27 de junio en Miami contra Portugal, la probabilidad aumenta al 95 %.

Estos porcentajes han incrementado debido al cambio climático. El caso más extremo será Uruguay vs. España el 26 de junio en Guadalajara, con un 70 % de probabilidad de calor peligroso, de la cual 37 puntos porcentuales se atribuyen al cambio climático. Sin este, la probabilidad habría sido menor.

Shel Winkely, meteorólogo de Climate Central, considera que los mundiales del pasado no volverán a repetirse, “no porque los jugadores hayan cambiado, sino porque el planeta sí lo ha hecho. Las olas de calor, el clima impredecible y las estaciones cambiantes están reescribiendo las reglas de los deportes que amamos”.

Nuevas medidas

Las reglas del fútbol se modificarán. Actualmente, existen pausas de hidratación que el árbitro puede ordenar en cada tiempo, alrededor de los minutos 30 y 75, con duración de 60 a 90 segundos. Durante la Copa del Mundo, todos los partidos tendrán pausas de rehidratación de tres minutos (180 segundos) sin importar el calor, deteniendo el juego en el minuto 22 de cada tiempo. Además, la FIFA afirmó que evaluó temperaturas promedio, infraestructura de refrigeración, días de descanso, transporte y otros factores. Los estadios al aire libre contarán con banquillos refrigerados o climatizados para suplentes y cuerpos técnicos, para proporcionar espacios de recuperación y reducir la exposición directa al calor.

Sin embargo, estas medidas podrían no ser suficientes. Vincent Gouttebarge, médico jefe de FIFPRO, afirma que “un entretiempo de 15 minutos podría no ser suficiente para disminuir la temperatura central”. Se investigan estrategias alternativas y “podría ser que un medio tiempo de 20 minutos tuviera un valor añadido significativo”.

Los futbolistas en la carta también piden a la FIFA considerar una acción climática coherente, alejada del apoyo a combustibles fósiles. “Apoyamos las peticiones anteriores de los jugadores para que la FIFA abandone sus patrocinadores de combustibles fósiles y tome medidas climáticas serias, incluyendo un calendario de fútbol más reducido y regional”. Se ha criticado la construcción de nuevos estadios, los viajes para competencias internacionales y la publicidad de empresas contaminantes, que generan emisiones considerables de gases de efecto invernadero, según un estudio del New Weather Institute.

Ese informe detalla que las emisiones de la industria mundial del fútbol están entre 64 y 66 millones de toneladas de CO2 equivalente por año, similar a las de Austria (9,1 millones de habitantes) y un 60 % más que las de Uruguay, primera nación organizadora de una Copa del Mundo. En cuanto a patrocinios, los acuerdos más importantes incluyen asociaciones de FIFA y CONCACAF con Aramco, la mayor corporación de petróleo y gas del mundo, y asociaciones de clubes europeos con aerolíneas como Emirates, Etihad y Qatar Airways. “No es coincidencia que estos patrocinadores estén radicados en regiones ricas en petróleo”, comentan los investigadores.

El informe también cuestiona la cantidad de partidos: entre más equipos, más encuentros y más emisiones. La FIFA no ha considerado estas sugerencias, pues a diferencia de Catar, este Mundial tendrá 40 partidos más y 48 selecciones, en lugar de 32.