Nairobi, 9 jun (EFE).- Al menos 39 personas fueron secuestradas en el noroeste de Nigeria, en el estado de Zamfara, por bandidos armados que las engañaron con una supuesta reunión de paz. Las víctimas esperaban que el diálogo les permitiera acceder a sus tierras de cultivo este año, confirmó la Policía regional.
Detalles del secuestro
Las víctimas pertenecían a un grupo de 47 vecinos de la comunidad de Magamin Diddi, en la localidad de Maradun, que acudieron este domingo al bosque de Fadama, donde estaba previsto un diálogo de reconciliación con los padres de un famoso bandido, según un comunicado de la Policía de Zamfara recogido por medios locales.
Sin embargo, durante la reunión, el cabecilla llegó con su banda y secuestró por la fuerza a 39 personas, llevándolas a un destino desconocido. Los hechos ocurrieron hacia las 15:00 hora local (14:00 GMT).
Reacción de las autoridades
La Policía inició de inmediato medidas para localizar a las víctimas y garantizar su rescate. Se desplegaron recursos operativos y los agentes trabajan con información de inteligencia disponible, añadió el comunicado.
Un residente llamado Musa Sani explicó a la prensa local que decidieron acudir a la convocatoria para reconciliarse y poder acceder a sus tierras este año.
Condena de Amnistía Internacional
La oficina de Amnistía Internacional en Nigeria condenó los hechos a través de la red social X, señalando que en todo el estado de Zamfara la gente prepara sus cultivos pero debe negociar con bandidos para acceder a sus tierras. La ONG denunció que las personas secuestradas pueden sufrir torturas y hambre, y calificó la situación como un conflicto olvidado, donde la inacción de las autoridades ha dejado a los habitantes a merced de bandidos armados que han asesinado a cientos, violado mujeres y arrasado pueblos enteros.
Contexto de violencia en Nigeria
Algunos estados de Nigeria, sobre todo en el centro y noroeste, sufren ataques constantes de bandidos, término usado para bandas criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para pedir rescates, a veces calificadas de terroristas por las autoridades.
A esta inseguridad se suman los ataques en el noreste por parte del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP). También opera el Lakurawa, grupo ligado al Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), que comete atentados en los estados de Kebbi y Sokoto.



