La selección de Marruecos afronta el Mundial de 2026 con un objetivo diferente al de hace cuatro años. En Catar 2022 sorprendió al mundo al convertirse en la primera selección africana en alcanzar las semifinales de una Copa del Mundo. Ahora, el desafío es demostrar que aquella actuación histórica no fue fruto de la casualidad.
Una base consolidada para el reto mundialista
Los Leones del Atlas llegan al torneo respaldados por resultados recientes, una generación consolidada y la ambición de mantenerse entre los equipos más competitivos. La Federación Marroquí confirmó una convocatoria de 26 jugadores para el campeonato que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El equipo será dirigido por Mohamed Ouahbi, quien asumió el cargo en marzo tras la salida de Walid Regragui y afronta su primera experiencia mundialista al frente de la selección absoluta.
La continuidad es uno de los principales argumentos que alimentan las expectativas. Buena parte de los futbolistas que protagonizaron la histórica campaña de Catar 2022 siguen en el proyecto. Entre ellos destacan referentes como Yassine Bounou, Nayef Aguerd, Sofyan Amrabat y Achraf Hakimi, considerado uno de los líderes indiscutibles del grupo.
Nuevas incorporaciones y talento joven
A esa base se suman jugadores en un momento destacado de sus carreras. Brahim Díaz disputará su primera Copa del Mundo con Marruecos tras decidir representar al país africano. Su capacidad para asociarse y generar juego ofensivo lo convierte en una de las principales cartas de ataque. También destacan Abde Ezzalzouli e Ismael Saibari, dos nombres llamados a desempeñar un papel importante durante el torneo.
Los resultados recientes respaldan el optimismo: antes del Mundial, Marruecos acumuló dieciséis victorias consecutivas y conquistó el torneo continental africano. Además, el equipo llega tras empatar frente a Ecuador y derrotar por 2-1 a Paraguay en los primeros compromisos bajo la dirección de Ouahbi. El entrenador valoró las señales mostradas y afirmó que “lo que mostramos contra Ecuador y Paraguay es más cercano a lo que queremos ahora”.
La nueva generación de los Leones del Atlas
Aunque la experiencia sigue siendo un activo fundamental, Marruecos ha comenzado a construir el relevo generacional. La convocatoria refleja esa transición con la presencia de varios talentos jóvenes que ganan protagonismo. Uno de los casos más destacados es el de Ayyoub Bouaddi: con apenas 18 años, el centrocampista es considerado una de las mayores promesas del fútbol europeo y recibió la confianza del seleccionador para formar parte del grupo que competirá en Norteamérica.
La renovación también incluye a Issa Diop, defensor que decidió representar a Marruecos por encima de Francia, y a Bilal El Khannouss, otro de los futbolistas llamados a liderar el futuro del combinado nacional. El objetivo es mantener la competitividad sin perder la identidad que convirtió al equipo en una referencia continental.
El reto de repetir la hazaña de Catar 2022
La fase de grupos ofrecerá una primera medida para evaluar el verdadero alcance de este nuevo Marruecos. Los Leones del Atlas compartirán el Grupo C con Brasil, Escocia y Haití. El debut será precisamente ante Brasil el 13 de junio en Nueva Jersey, en el que aparece como el gran examen de la primera fase. Posteriormente enfrentará a Escocia y cerrará su participación en la ronda inicial contra Haití. La clasificación a los octavos de final aparece como una meta alcanzable para un equipo que llega con confianza y una plantilla llena de futbolistas curtidos en las principales ligas europeas.
Hace cuatro años, Marruecos eliminó a selecciones como España y Portugal para abrir una puerta que nunca antes había cruzado una selección africana. Aquella campaña transformó la percepción del fútbol del continente y elevó las expectativas alrededor de los Leones del Atlas. En el Mundial de 2026 ya no serán vistos como una sorpresa. Ahora competirán con una presión diferente: demostrar que la historia que escribieron en Catar fue apenas el comienzo de una nueva era.



