Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) han elevado a 101 las muertes causadas por el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo en el este del país, según el último boletín del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). Este informe, difundido anoche, incluye 550 casos confirmados y alerta sobre la grave situación humanitaria debido a la presencia de grupos armados que limitan el acceso a las zonas afectadas.
Aumento de contagios y desafíos en el rastreo
El INSP reportó 35 nuevos contagios en las 24 horas previas a la publicación del informe. Aunque la tendencia semanal sigue al alza, se observó un ligero descenso reciente que podría deberse a retrasos en la actualización de datos de laboratorio, más que a una disminución real de la transmisión. Hasta el momento, 309 pacientes se encuentran hospitalizados o en aislamiento, mientras que 19 personas han sido curadas, siete más que en el recuento anterior.
El rastreo de contactos ha alcanzado al 64,4 % de los casos identificados, una mejora significativa respecto al 50,3 % del informe anterior, aunque esta tasa varía considerablemente entre informes. La tasa de letalidad se sitúa en un 18,4 %, lo que refleja la gravedad de la enfermedad.
Presencia de grupos armados complica la respuesta
El INSP destacó que la presencia de grupos armados en los territorios de Djugu, Irumu y Mambasa, todos en la provincia de Ituri, epicentro del brote, sigue limitando el acceso humanitario en varias zonas de salud afectadas o en riesgo. Esta situación dificulta las labores de contención y tratamiento, aumentando el riesgo de propagación.
Expansión del brote a otras provincias y Uganda
El brote, declarado inicialmente en Ituri, provincia fronteriza con Sudán del Sur y Uganda, se ha extendido a otras provincias orientales: Kivu del Norte (29 casos) y Kivu del Sur (3 casos). Además, la epidemia ha cruzado la frontera hacia Uganda, donde se han detectado 19 contagios, incluyendo 14 casos importados de la RDC y dos fallecimientos.
Cepa de Bundibugyo y riesgo global
El brote corresponde a la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 %. No existe vacuna autorizada ni tratamiento específico para esta cepa, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera el riesgo de brote como alto en África subsahariana y bajo a escala global. La OMS estima que el virus comenzó a circular en Ituri unos dos meses antes de la declaración oficial, y el 17 de mayo fue calificado como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados, causando fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.



