Nairobi, 6 jun (EFE).- La coalición del presidente de Guinea-Conakri, el general golpista Mamadi Doumbouya, ganó las elecciones legislativas y municipales celebradas el pasado 31 de mayo, unos comicios que tuvieron una escasa participación opositora y que buscaban culminar la transición democrática tras el golpe de Estado de 2021.
Según informaron a última hora del viernes medios locales, la coalición Generación por la Modernidad y el Desarrollo (GMD) y sus partidos aliados obtuvieron la gran mayoría de los 147 escaños de la Asamblea Nacional, así como la mayoría de los asientos municipales. Estos resultados provisionales, publicados la noche del jueves al viernes por la Dirección General de Elecciones (DGE), aún deben ser confirmados por el Tribunal Supremo.
Unas 6,9 millones de personas estaban llamadas a las urnas para elegir a los diputados en una jornada que transcurrió en un ambiente pacífico y estuvo supervisada por una misión de observadores de la Unión Africana (UA). Sin embargo, la oposición denunció irregularidades en el proceso electoral.
La votación se produjo después de que en marzo pasado fueran ilegalizados 40 partidos políticos opositores, una medida que se sumó a la creciente represión contra los detractores de la junta militar. La junta se afianzó en el poder tras las elecciones del 28 de diciembre, en las que Doumbouya obtuvo el 86,72 % de los votos y asumió la presidencia el 17 de enero.
Desde el golpe de Estado de 2021, se han reportado numerosos casos de secuestros y detenciones sin juicio de dirigentes opositores, activistas y periodistas críticos con el poder. La oposición ha documentado más de 15 desapariciones en el país africano.
Guinea-Conakri posee uno de los mayores depósitos de mineral de hierro del mundo y es el principal exportador de bauxita, mineral clave para la producción de aluminio. No obstante, gran parte de su población vive en condiciones de pobreza.



