Alrededor de 15 personas, entre ellas siete niños, han muerto y más de 20 han resultado heridas en un ataque perpetrado por personas armadas no identificadas con el objetivo de robar cabezas de ganado en el estado de Unidad, situado en el norte de Sudán del Sur, cerca de la frontera con Sudán.
Condena del gobierno local
El Ministerio de Información y Comunicaciones de Unidad ha condenado firmemente el ataque, calificándolo de atroz, bárbaro y cobarde, perpetrado por criminales armados contra civiles inocentes en el condado de Rubkona. El saldo oficial es de al menos catorce muertos y el robo de más de 200 cabezas de ganado.
El comunicado oficial señala que este acto de violencia sin sentido ha sumido a familias en el luto y el dolor, representando una grave violación de la vida humana, la dignidad y los valores de coexistencia pacífica que las comunidades han mantenido durante mucho tiempo. Las autoridades han exigido a las autoridades de Ruweng que los responsables y cómplices sean identificados, arrestados y obligados a rendir cuentas.
Asimismo, se ha destacado que los continuos ataques contra civiles inocentes y la destrucción de su sustento mediante el robo de ganado y la violencia armada amenazan la paz, la estabilidad y el desarrollo de la población. Estos actos criminales no tienen cabida en una sociedad civilizada y deben ser rechazados por todos los ciudadanos amantes de la paz.
Detalles del ataque
La ministra de Información de Unidad, Nyakenya Johannes Keah Ruai, ha especificado en declaraciones a la emisora sursudanesa Radio Tamazuj que los atacantes habrían llegado desde el Área Administrativa de Ruweng, un extremo que habría sido confirmado por residentes de la zona.
Sudán del Sur, sumido durante los últimos meses en una grave crisis política que ha puesto en peligro el acuerdo de paz de 2018, ha registrado en los últimos años un aumento de los enfrentamientos intercomunitarios. Estos conflictos son motivados principalmente por el robo de ganado y las disputas entre pastores y agricultores en las zonas más fértiles del país, especialmente debido al aumento de la desertificación y el desplazamiento de población.
La violencia intercomunitaria se ha intensificado en varias regiones, y el robo de ganado es una de las causas principales de los enfrentamientos armados. La falta de seguridad y la debilidad de las instituciones estatales han permitido que grupos armados actúen con impunidad, generando un ciclo de violencia que afecta a la población civil.
Las autoridades locales han hecho un llamado a la comunidad internacional para que brinde apoyo en la identificación y captura de los responsables, así como en la implementación de medidas que prevengan futuros ataques. Mientras tanto, las familias de las víctimas claman por justicia y por el fin de la violencia que azota a la región.



