En el mundo de la belleza, la búsqueda de resultados rápidos puede llevar a algunos a recurrir a lugares sin los estándares adecuados. Para contrarrestar esta realidad, la Asociación Científica Colombiana de Medicina Estética (Acicme), en alianza con Sura y Antra, ha lanzado la primera póliza de responsabilidad civil médica dirigida a médicos estéticos no quirúrgicos. Esta cobertura ampara procedimientos realizados bajo los lineamientos de la asociación.
Un avance significativo para la medicina estética
“Después de muchos años de trabajo, lograr esta póliza representa un avance muy importante para la medicina estética en Colombia. Nuestro propósito es acompañar a los médicos que ejercen de manera ética y responsable, y contribuir a que los pacientes accedan a procedimientos con mayores estándares de seguridad”, afirmó Jhon Jairo Ramírez Bedoya, médico estético y miembro de la junta de Acicme.
La póliza está diseñada para respaldar al médico ante reclamaciones derivadas de eventos adversos en procedimientos no quirúrgicos realizados según los lineamientos de Acicme. Incluye acompañamiento jurídico y apoyo económico en casos donde exista responsabilidad profesional, ofreciendo una garantía adicional para los pacientes atendidos por médicos afiliados.
Crecimiento del sector y necesidad de regulación
El anuncio llega en un momento de expansión de la medicina estética en Colombia. Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, en 2024 se realizaron cerca de 490.944 procedimientos estéticos, de los cuales 169.536 fueron no quirúrgicos. Además, el Invima reportó 44 posibles eventos adversos asociados a productos fraudulentos entre 2023 y 2024.
Acicme también impulsa un proyecto de ley para establecer reglas claras sobre la práctica de procedimientos estéticos no quirúrgicos. La iniciativa busca definir qué profesionales pueden realizarlos, los requisitos mínimos de formación, las condiciones de los establecimientos y fortalecer la inspección, vigilancia y control.
Ejes principales del proyecto de ley
- Seguridad del paciente.
- Uso de medicamentos y dispositivos avalados por el Invima.
- Definición de competencias profesionales.
- Promoción responsable de servicios.
- Control de establecimientos.
- Reconocimiento de tratamientos con medicamentos o dispositivos como actos médicos.
“Una regulación moderna permitiría proteger mejor a los pacientes, diferenciar a los profesionales capacitados de quienes no cuentan con competencias acreditadas y fortalecer la confianza en la medicina estética colombiana. Este es un paso necesario para avanzar hacia una práctica más segura, responsable y basada en evidencia científica”, destacó Gladys Arroyave, médico experta en medicina estética y dermatología, y presidente de la Junta Directiva de Acicme.



