Granada, 3 de junio. La Tarasca, el maniquí femenino montado sobre un dragón que da inicio a los días grandes del Corpus de Granada, ha cambiado este año los festivos volantes por una propuesta elegante inspirada en la alta costura, la Alhambra y la figura de Isabel la Católica.
Acompañada por el ritmo alegre de las charangas y las miradas de los granadinos que cada año examinan su atuendo, esta popular figura ha recorrido las calles del centro con un traje de corte sirena confeccionado en amarillo mantequilla, uno de los colores de tendencia de la temporada. El vestido está rematado por una capa de inspiración regia y bordados realizados a mano con cristales en tonos ámbar.
La modelo más famosa de la ciudad, que han vestido diseñadores como Roberto Verino, Adolfo Domínguez o Vittorio y Lucchino, ha contado este año con un diseño realizado por la granadina Yolanda Ubago.
Inspiración en la Alhambra y la reina Isabel
Minutos antes de que saliera la comitiva, Ubago explicó a EFE este miércoles, a los pies de la Tarasca, que se inspiró en motivos de la Alhambra y la taracea para los bordados que luce en los hombros y en la capa, también de color amarillo.
"Isabel la Católica utilizaba el amarillo y la capa para distinguirse de sus fieles. Era un signo de empoderamiento que hemos querido plasmar en nuestro traje. La capa, que se lleva tantísimo, nos recuerda a la parte regia, a la parte de Isabel la Católica, que también es tan importante para los granadinos", indicó Ubago.
Maquillaje y peluquería naturales
Del maquillaje y la peluquería se encargó Beatriz Escañuela, quien apostó por una imagen natural. Para ello optó por un cabello oscuro, rizado y corto, una de las tendencias actuales, y por un maquillaje en tonos coral, terracota y marrones inspirado en la colorimetría del vestido.
Opinión dividida entre los granadinos
Con el desfile ya en marcha y la Tarasca en las calles, los comentarios de los granadinos no tardaron en llegar. Y es que, igual de tradicional que salir a ver este pasacalles, lo es escuchar entre los asistentes el comentario de "vas más fea que la Tarasca".
En la céntrica calle Reyes Católicos, José, un vecino del Albaicín, comentó que el diseño de este año le resulta "demasiado apagado". "El vestido no está mal, pero el color no me gusta nada. Está muy apagado. Y eso de que lo que lleve puesto la Tarasca vaya a marcar la moda de lo que queda de año... Mira, ojalá que no", expresó entre risas.
Pero, como recoge la sabiduría popular, "para gustos, colores". Unos metros más arriba, Paqui y Carmen, dos granadinas que no se pierden el desfile ni un año, celebraron el diseño de Ubago. "Yo creo que va más 'bonica' que otras veces. Han acertado", afirmó a EFE Paqui. "Es verdad que va muy elegante", añadió Carmen.
Una tradición que reúne a miles
Así, esta imagen mitológica tomada de primitivas religiones que simboliza el triunfo de la belleza sobre lo monstruoso, ha vuelto a reunir a miles de granadinos y visitantes en torno a una de las tradiciones más singulares del Corpus. Entre opiniones divididas sobre su vestido y el bullicio propio de este miércoles de feria, la Tarasca ha desfilado orgullosa junto a personajes históricos que, fieles a la tradición, han perseguido y golpeado con vejigas de cerdo infladas de aire a un público que ha respondido entre risas y fotografías.



