Inflación se desplaza a servicios y vivienda: los nuevos gastos que más pesan
Inflación se desplaza a servicios y vivienda: nuevos gastos pesan

La inflación en Colombia volvió a acelerarse en mayo y alcanzó el 5,84% anual, su nivel más alto desde agosto de 2024. Sin embargo, detrás de este dato se esconde un cambio significativo para los hogares: la presión sobre el costo de vida ya no proviene principalmente de los alimentos, sino de gastos cotidianos como arriendos, servicios públicos, transporte y combustibles.

Los servicios son ahora el principal motor de la inflación

Según el más reciente análisis del Grupo Cibest, el 59% de toda la inflación registrada en mayo estuvo concentrada en el componente de servicios. De los 47 puntos básicos que aumentó el IPC durante el mes, 28 provinieron de este rubro. La inflación anual de servicios llegó al 7,05%, el nivel más alto desde noviembre de 2024.

Detrás de este comportamiento aparecen gastos que hacen parte de la vida diaria de millones de personas, entre ellos los arriendos, los servicios relacionados con la copropiedad, los restaurantes y algunos servicios de transporte. El incremento refleja la continuidad de los ajustes asociados al aumento del salario mínimo y a los mecanismos de indexación que trasladan parte de la inflación pasada a contratos, tarifas y precios.

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Las mayores presiones se observaron en arriendo imputado, arriendo efectivo, comidas en establecimientos de servicio a la mesa, servicios relacionados con la copropiedad y transporte de pasajeros y equipaje en avión. En pocas palabras, el costo de vivir, habitar una vivienda y acceder a servicios básicos está pesando cada vez más dentro de la inflación total.

Arriendos, combustibles y servicios públicos siguen subiendo

Otro foco de presión para el bolsillo de los hogares fueron los llamados precios regulados, es decir, aquellos cuyos ajustes dependen de decisiones tarifarias o de mecanismos específicos de formación de precios. Este grupo completó tres meses consecutivos de aceleración y registró una variación mensual de 0,92%, muy superior al promedio histórico para mayo.

La principal presión provino de los combustibles para vehículos, cuyas tarifas aumentaron 2,34% durante el mes. A esto se sumaron incrementos en los servicios de agua, electricidad, alcantarillado y recolección de basuras. Aunque los alimentos suelen ser el componente que más perciben los consumidores cuando hablan de inflación, el informe muestra que actualmente otros gastos recurrentes están teniendo un peso creciente en la dinámica de los precios.

Esta situación explica por qué muchas familias pueden seguir sintiendo presión sobre sus finanzas personales incluso cuando algunos productos de la canasta alimentaria comienzan a mostrar moderación.

Los alimentos dieron un alivio, pero no compensaron el resto

A diferencia de lo ocurrido en otros momentos recientes, los alimentos ayudaron a contener parcialmente la inflación de mayo. La variación mensual de este componente fue de -0,03%, lo que permitió que la inflación anual de alimentos se desacelerara por primera vez en el año. El comportamiento estuvo impulsado por menores precios en varios productos perecederos y procesados, favorecidos por condiciones de oferta más positivas y menores presiones de costos.

Entre los productos que ayudaron a moderar la inflación se encuentran el tomate, los plátanos, las hortalizas, las legumbres frescas, las naranjas y la yuca. También se registraron reducciones en algunos alimentos procesados como carne de cerdo, arroz, carne de aves y azúcar. Sin embargo, el alivio generado por estos productos no fue suficiente para compensar las presiones provenientes de servicios y regulados, que continúan ganando protagonismo dentro de la inflación total.

Perspectivas desafiantes para los próximos meses

Con todo lo anterior, la lectura de Grupo Cibest es que el panorama seguirá siendo desafiante durante los próximos meses. Prevén que las presiones alcistas se mantendrán impulsadas por la elevada indexación, los riesgos asociados a las tarifas reguladas y los posibles efectos del fenómeno de El Niño durante la segunda mitad de 2026.

Además, advierten que parte del impacto derivado del aumento del salario mínimo aún no se ha reflejado completamente en los precios. Muchas empresas han venido absorbiendo costos o ajustando gradualmente contratos y proveedores, por lo que el traslado completo podría seguir apareciendo en los próximos meses.

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