La inflación en la capital peruana se situó por debajo de las expectativas en mayo, pero se mantuvo por encima del rango objetivo del banco central por tercer mes consecutivo. Según datos publicados el lunes por el Instituto Nacional de Estadística e Inteligencia (Inei), los precios al consumidor aumentaron un 3,91% en Lima durante los últimos 12 meses hasta mayo, una cifra ligeramente inferior al 4,01% registrado en abril. Este resultado se situó por debajo de la estimación media de 4,18% de nueve economistas encuestados por Bloomberg.
En el mes, los precios al consumidor cayeron un 0,16%, por debajo del aumento del 0,52% de abril y de la estimación media de 0,08%. La caída mensual se debió principalmente a la bajada de los precios de los alimentos (-1,69%) y del transporte (-0,19%), mientras que los costes aumentaron en áreas como vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (1,04%), así como en restaurantes y hoteles (0,75%).
Contexto inflacionario en Perú
Perú ha disfrutado de una de las tasas de inflación más bajas entre las economías de mercados emergentes en los últimos años. Los precios al consumidor se mantuvieron por debajo del límite superior del rango objetivo de 1% a 3% durante dos años, hasta que la presión inflacionaria comenzó a aumentar en marzo debido a una crisis interna del gas, el alza de los precios mundiales del combustible y las inclemencias del tiempo que afectaron las cosechas.
El banco central, bajo la dirección de Julio Velarde, ha indicado que se prevé una inflación elevada temporalmente y mantuvo la tasa de interés de referencia sin cambios el mes pasado en 4,25%. La próxima reunión del comité de política monetaria del banco será el 11 de junio.
Estabilidad económica en medio de incertidumbre política
Esta nación andina es una de las economías más estables de América Latina, con una de las tasas de crecimiento más altas de la región y una moneda estable, a pesar de la constante inestabilidad política. Los peruanos votarán el domingo para elegir a su noveno presidente en la última década en una segunda vuelta muy polarizada que enfrenta a dos candidatos de extremos opuestos del espectro ideológico: la conservadora Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, y el izquierdista Roberto Sánchez, exministro del gobierno de Pedro Castillo.



