El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) informó este viernes que el índice de precios al consumidor (IPC) en Colombia registró una inflación anual de 5,84% en mayo de 2026, superando levemente el nivel de 5,68% de abril. Aunque estuvo por debajo de la expectativa del mercado de 5,90%, la cifra evidencia la persistencia de presiones sobre los precios de alimentos, alojamiento, transporte y servicios, factores que afectan directamente el poder adquisitivo de los hogares y la planificación financiera de empresas en diversos sectores productivos.
Sectores que más influyeron en la inflación anual
Según explicó la entidad, entre los sectores que más influyeron en la inflación anual se destacan alojamiento, alimentos, restaurantes y transporte, que en conjunto aportaron alrededor de 4,4 puntos porcentuales al IPC. El rubro de alojamiento y servicios asociados al hogar contribuyó con 1,40 puntos porcentuales, mientras que la variación de precios en transporte y restaurantes generó presiones adicionales. Otros sectores, como salud y educación, también mostraron incrementos que mantienen la inflación por encima del rango meta del Banco de la República.
Comportamiento mensual del IPC
En términos mensuales, el IPC creció 0,47%, continuando tres meses consecutivos de aceleración. Los principales impulsores de esta variación fueron el alojamiento, agua, electricidad y gas, con un aumento de 0,86%, y el transporte, que subió 0,61% debido a la influencia de precios internacionales de combustibles. La recreación y cultura aumentó 0,77%, impulsada por suscripciones de plataformas digitales y actividades recreativas, mientras que alimentos registraron un leve retroceso mensual de -0,02% por la caída en frutas y algunos perecederos, compensado parcialmente por el incremento de la carne de res.
El Niño presionaría el costo de vida en los próximos meses
Ante este panorama, el centro de estudios económicos Anif señala que “de cara a los próximos meses, seguimos anticipando una trayectoria inflacionaria elevada. Los riesgos asociados al fenómeno de El Niño, el incremento en los costos de fertilizantes e insumos importados y la posibilidad de nuevas presiones sobre energía y combustibles mantienen un balance de riesgos sesgado al alza”. Según Anif, la persistente inflación continúa presionando el poder adquisitivo de las familias colombianas, especialmente en sectores urbanos donde el consumo de servicios y transporte representa un porcentaje relevante del gasto.
Proyecciones de inflación para 2026
Las proyecciones indican que la inflación cerrará 2026 cerca de 6,75%, con un rango entre 6,4% y 7%, considerando factores de riesgo al alza. Entre ellos se destacan la posible ocurrencia del fenómeno de El Niño, incrementos en fertilizantes e insumos importados y presiones sobre energía y combustibles. Además, la indexación derivada del salario mínimo genera efectos adicionales en servicios y arriendos, dificultando la convergencia rápida hacia la meta del Banco de la República. Los expertos advierten que la inflación subyacente continúa persistente, manteniendo la presión sobre precios de alimentos, transporte y servicios básicos. Esto implica que las decisiones de política monetaria seguirán siendo clave para controlar expectativas y estabilizar el IPC, mientras se mitigan riesgos climáticos y externos que podrían afectar precios internacionales de commodities.
Política monetaria y respuesta del Banco de la República
La persistencia de la inflación respalda una postura cauta del Banco de la República, que analiza la posibilidad de endurecimiento adicional de la política monetaria, incluyendo un aumento de 75 puntos básicos en la tasa de interés. La autoridad monetaria mantiene seguimiento cercano de los componentes subyacentes de inflación, expectativas del mercado y evolución de los precios de energía y alimentos, con el fin de garantizar estabilidad de precios y preservar el poder adquisitivo de los colombianos. Los próximos meses serán clave para determinar si la inflación logra converger hacia el rango meta del Banrep, considerando tanto presiones internas por demanda y salario mínimo, como factores externos relacionados con la oferta de combustibles, alimentos y efectos climáticos. La política monetaria y fiscal coordinada será determinante para sostener la estabilidad económica y la confianza de hogares y empresas.



