Las presiones sobre el sistema energético nacional se intensifican ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, previsto para el segundo semestre del año, que traerá consigo menores precipitaciones y altas temperaturas.
Precios de la energía en mayo: el más alto del año
Una de las señales más evidentes del creciente estrés en el sistema es el comportamiento de los precios. Durante mayo, el precio promedio de la energía en bolsa alcanzó los $833,3 por kilovatio hora, el valor más elevado en lo que va de 2024, de acuerdo con datos del administrador del mercado mayorista, XM. Esta cifra supera en $159,7 por kilovatio hora el registro de abril, que fue de $673,6/kWh. En comparación con el promedio del primer bimestre, cuando el país experimentaba una temporada de lluvias, el incremento es aún más notorio: $630,8 por kilovatio hora por encima de los $202,5/kWh de ese período.
Expectativas de menor oferta hídrica impulsan alza
Según Andrés Gallego, analista de sectores y sostenibilidad de Corficolombiana, el aumento sostenido de los precios hasta mayo ya estaría incorporando las expectativas de menores precipitaciones en la segunda mitad del año. Esto reduce la oferta energética, dado que Colombia depende en gran medida de la generación hídrica para satisfacer la demanda nacional.
Con el encarecimiento de la energía, vuelve al centro del debate la posible activación plena del cargo por confiabilidad. Julio César Vera, presidente de XUA Energy, advierte que el mercado se encuentra en una “zona amarilla” y que la posibilidad de activar este mecanismo es cada vez más latente.
Lectura del mercado según los precios
Vera explica que cuando los precios oscilan entre $500 y $700 por kilovatio hora, existe un alto riesgo de activación del precio de escasez, como ocurrió en abril. Si superan los $800/kWh, la cercanía al precio de escasez superior o marginal es real. “El sistema está más tensionado que en el primer bimestre de 2024 por una mayor generación térmica y una mayor exposición de los comercializadores, pero aún no enfrenta una escasez estructural. Tampoco estamos en un escenario de El Niño severo como el de 2015-2016, porque el mecanismo colombiano no responde de forma lineal. Sin embargo, ya se ven señales tempranas de estrechez. Si los precios se acercan a $500 o $600/kWh, el riesgo operativo y financiero aumenta exponencialmente”, afirmó.
Mayor dependencia de generación térmica
Los reportes diarios de XM sobre el despacho por fuente muestran un incremento en la participación de las plantas térmicas durante mayo. El 1 de mayo, la generación térmica representaba el 11,89% del total; para el 31 de mayo, su participación ascendió al 17,76%. Además, plantas como Termotasajero estiman que podrían llegar a cubrir hasta el 55% de la demanda nacional en el momento más crítico de El Niño.
Según Vera, la propuesta de gremios como Acolgen de recurrir desde ahora a una mayor generación térmica podría reducir el riesgo de un apagón en el primer trimestre de 2025, pero también podría traducirse en precios de la energía de entre $800 y $1.000 por kilovatio hora.
Perspectivas de cara a El Niño
“Se requerirán ambas fuentes por la falta de un excedente de generación. En ese escenario, lo que cambia es la proporción en el uso de los energéticos para mantener un nivel mínimo de los embalses que permita enfrentar sequías severas o prolongadas. Desde ahora, y con mayor intensidad en un escenario de súper El Niño, se enfrentarán precios de bolsa altos y crecientes. El impacto sobre los usuarios dependerá de la estrategia de contratación de los comercializadores”, concluyó Sandra Fonseca, exdirectora de Asoenergía.
El mercado energético ya comienza a reflejar las tensiones asociadas a la llegada de El Niño, incluso antes de que el fenómeno se consolide plenamente.



