WWF Colombia ha lanzado el Biotiquín Urbano, una guía gratuita que reúne 15 plantas de uso cotidiano con el objetivo de rescatar saberes tradicionales y fortalecer la conexión entre las personas y la naturaleza en entornos urbanos. Esta iniciativa surge de la reflexión sobre cómo la naturaleza también puede restaurar a los seres humanos, más allá de los esfuerzos por restaurar los ecosistemas.
El origen del Biotiquín Urbano
Según Juan Francisco García, especialista en restauración ecológica de WWF Colombia, la idea nació al preguntarse cómo la naturaleza contribuye al bienestar humano. "Siempre hablamos de cómo restauramos la naturaleza, pero pocas veces pensamos en cómo la naturaleza también nos restaura a nosotros", explicó. En medio de la vida urbana, muchas personas han perdido el vínculo con los conocimientos tradicionales sobre plantas y sus usos.
El concepto de un "botiquín verde urbano" propone un conjunto de plantas vivas que pueden estar presentes en hogares, oficinas o pequeños espacios domésticos. La guía no busca reemplazar la medicina moderna, sino rescatar conocimientos ancestrales que durante generaciones ayudaron a enfrentar molestias cotidianas.
Las 15 plantas seleccionadas
La guía incluye especies accesibles y ampliamente conocidas en Colombia, combinando saberes populares con respaldo científico. Las plantas son:
- Ají frío o rocoto (Capsicum pubescens)
- Ajo (Allium sativum)
- Albahaca (Ocimum basilicum)
- Anamú (Petiveria alliacea)
- Caléndula (Calendula officinalis)
- Cilantro cimarrón (Eryngium foetidum)
- Coca (Erythroxylum coca y Erythroxylum novogranatense)
- Cúrcuma (Curcuma longa)
- Hierbabuena (Mentha spicata)
- Jengibre (Zingiber officinale)
- Manzanilla (Matricaria chamomilla)
- Mastranto (Hyptis suaveolens)
- Oreganón (Plectranthus amboinicus)
- Prontoalivio (Lippia alba)
- Sábila (Aloe vera)
La selección se basó en conversaciones con comunidades rurales, habitantes del Pacífico colombiano, vendedores de plazas de mercado y conocedores de plantas medicinales. Inicialmente se identificaron 80 especies, pero se priorizaron aquellas con información disponible, usos documentados y facilidad de obtención o cultivo.
Conocimientos complementarios
García enfatiza que la guía promueve la complementariedad entre saberes tradicionales y ciencia. "Muchas de las plantas que han utilizado las comunidades durante cientos o incluso miles de años contienen compuestos que hoy la ciencia ha estudiado", señaló. El proyecto también busca contrarrestar la pérdida de estos conocimientos en entornos urbanos, donde generaciones más jóvenes desconocen los usos de las especies que los rodean.
Cómo usar la guía correctamente
La guía se puede descargar gratuitamente desde la página de WWF Colombia, registrando algunos datos básicos. El documento explica el origen de cada especie, sus usos tradicionales, la evidencia científica disponible y recomendaciones para su manejo y conservación.
Las plantas pueden adquirirse en plazas de mercado, supermercados, viveros o tiendas especializadas. La guía también promueve el consumo responsable, sugiriendo comprar solo lo necesario, conservar hierbas frescas en papel húmedo dentro de la nevera, secar hojas y flores a la sombra, y congelar jengibre o cúrcuma. Además, recomienda cultivar especies como hierbabuena, albahaca, cebollín y prontoalivio, que requieren pocos cuidados.
Un proyecto en construcción
El Biotiquín Urbano no es una lista definitiva. García explica que este "biotiquín vivo" seguirá creciendo a medida que se recopilen nuevos conocimientos y se incorporen aportes de comunidades y ciudadanos. Para WWF, proteger la biodiversidad también implica proteger los saberes asociados a ella, restaurando no solo ecosistemas, sino también conocimientos y prácticas que permitieron una convivencia equilibrada con la naturaleza.
"Vamos muy rápido como sociedad y estamos transformando el planeta a una velocidad enorme. Por eso es importante mirar hacia atrás y entender cómo nuestros antepasados se relacionaban con el medio natural", concluyó García.



