El ecosistema de startups en Colombia está experimentando un cambio significativo en la forma de financiar su crecimiento. Por primera vez, la financiación vía deuda, conocida como venture debt, superó a las inversiones de capital de riesgo (equity), lo que refleja una transformación en el mercado emprendedor del país.
El auge del venture debt en Colombia
Según el más reciente ColombiaTech Report 2026, las fuentes de financiación de las empresas tecnológicas están evolucionando. Durante 2025, el venture debt alcanzó los US$476 millones, mientras que las inversiones de equity sumaron US$381 millones. Esto representa aproximadamente el 55,5% del financiamiento total recibido por las startups, frente al 44,5% del capital de riesgo.
Este cambio contrasta con lo ocurrido entre 2020 y 2022, cuando casi todos los recursos provenían de rondas de equity. Desde 2023, se observa una migración hacia esquemas mixtos que combinan capital y deuda.
¿Por qué crece el venture debt?
Miguel Vanegas, CEO de Salamandra V y vicepresidente de Impacta VC, explica que el crecimiento del venture debt responde a un contexto de menor dinamismo en el capital de riesgo, con dificultades para levantar recursos, menores valoraciones y escasez de liquidez. La banca tradicional ha visto en las startups un mercado con alto potencial, y el venture debt ofrece una estructura más predecible y líquida que el equity, cuyos retornos pueden tardar entre seis y nueve años.
Sin embargo, no todas las startups pueden acceder a esta financiación. Vanegas señala que los principales beneficiarios son empresas con modelo de negocio probado, crecimiento sostenido y flujos de caja sólidos.
Una herramienta que madura
Alejandro Beltrán, profesor de Tecnología e Innovación Financiera de la Universidad del Rosario y cofundador de Buda.com, indica que el venture debt no es nuevo en América Latina, sino la evolución de mecanismos usados en Silicon Valley. La creciente participación de la banca, con iniciativas como BBVA Spark, refleja el interés por acercarse a empresas innovadoras.
Beltrán aclara que el venture debt no se limita al ecosistema fintech; también beneficia a compañías de inteligencia artificial, energía, software empresarial y otras industrias tecnológicas. No obstante, Colombia enfrenta desafíos como fuentes de financiación limitadas y dependencia de inversionistas extranjeros, mientras que países como Brasil, México y Chile tienen ecosistemas más robustos.
Las cifras del ColombiaTech Report indican que el ecosistema colombiano está entrando en una nueva etapa de madurez financiera. Aunque el capital de riesgo sigue siendo crucial para etapas tempranas, el venture debt diversifica las fuentes de financiación y aumenta la participación de la banca. El reto ahora es ampliar el acceso a estas herramientas para que más startups puedan beneficiarse.



