El avance de la inteligencia artificial es cada vez más notable, y su uso se ha integrado en la vida diaria de muchas personas. Para muchos, la razón principal de acercarse a estas herramientas es optimizar sus tareas, pero las motivaciones no se limitan a esa necesidad. También abarcan aspectos como el impacto en los costos y riesgos de las empresas, e incluso en los gastos comunes de cualquier persona en su día a día.
Impacto inicial en las empresas
Al principio, cuando las compañías comenzaron a utilizar inteligencia artificial, lo hacían principalmente por la velocidad y la reducción de costos. Los efectos se observan en órdenes de compra más rápidas, menos autorizaciones manuales, automatización de tareas repetitivas, procesamiento de facturas más eficiente y un monitoreo más sencillo de la cadena de suministro.
Estas obligaciones se vuelven más optimizables con la aplicación de diversas herramientas que pueden adaptarse a un panorama donde las organizaciones enfrentan cada vez más factores externos que afectan las operaciones de adquisición, como el riesgo geopolítico, la presión inflacionaria y las demandas regulatorias. En este contexto, la implementación de herramientas de IA puede proporcionar una mayor precisión en la toma de decisiones.
Beneficios cuantificables
Según Boston Consulting Group, las organizaciones que utilizan inteligencia artificial pueden reducir sus costos hasta en un 45%. Además, pueden disminuir la carga de los equipos de trabajo de adquisiciones en un 30%, liberando tiempo para dedicarlo a tareas de mayor valor.
Otro estudio, realizado por Supply & Demand Chain Executive, muestra que el 80% de las organizaciones que implementaron herramientas de IA en la adquisición experimentaron una mejora en la calidad de los datos, mientras que un 64% afirmó que hubo una mejora en la toma de decisiones.
Uso en la vida cotidiana
Finalmente, el uso de la IA no ha sido exclusivo de las empresas. Las personas también la emplean en su día a día para organizar presupuestos, planificar compras domésticas y optimizar el tiempo personal. De esta manera, la inteligencia artificial se transforma en una herramienta accesible que simplifica y alivia las cargas financieras.



